Añada 2016 en Alfaro, Rioja Oriental por Alvaro Palacios

La vida y la acidez sublime de un año de intensa sequía

Un invierno ejemplar, de temperaturas bajas, nieblas y lluvias escasas, dio paso a una primavera que se mantuvo en general muy seca. Las precipitaciones del verano solo llegaron en julio con 55 mm, las únicas aguas durante el ciclo evolutivo de la vid.

Así llegamos a agosto y septiembre totalmente secos y con temperaturas altas. Las noches frescas, junto al esfuerzo casi agónico de la sequía, retendrían el funcionamiento de las plantas lo que impidió el descenso habitual de la acidez de las uvas ofreciendo vinos vivaces y alegres. La garnacha, con su buena adaptación a la aridez, prosiguió su lenta maduración regalándonos granos de pequeña dimensión con una extracción propia de las añadas míticas.

En síntesis, 2016 cumplió las expectativas provocadas por los últimos coletazos del fenómeno meteorológico de El Niño. Una producción baja y una calidad extraordinaria, con un porcentaje de alcohol moderado, una acidez más elevada y una mayor concentración, hacen que esta cosecha nos anuncie un largo camino.

El vino del 2016 llama a la observación del misterio y a cuestionarse el porqué de las cosas. Lleno y jugoso, corre por nuestros sentidos como un bálsamo que  fortalece la vida. Largo, casi eterno. Tanta bondad no cabe.

Datos relevantes:

Precipitación anual: 361 litros
Temperatura media: 15,7 ºC
Brotación: a partir del 11 de mayo
Floración: a partir del 15 de junio
Envero: a partir del 16 de agosto

Fecha de vendimia:

Quiñón de Valmira: 8 de octubre
La Montesa: 5 a 29 de octubre
Plácet de Valtomelloso: 4 de octubre

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *