Sierra de Gredos 2016 por Daniel Gómez Jiménez-Landi

LA GRAN AÑADA

La naturaleza nos brindó en 2016 el año perfecto si es que existe esto para un viticultor. La gran añada, sin más, una de esas que quizá no se repita en mucho tiempo. Una añada donde todos los esfuerzos se ven recompensados y uno mira con una sonrisa hacia los años donde no ha sido fácil avanzar. La felicidad es una búsqueda, un camino en el que a veces uno se acerca y parece tocarla.

El otoño nos trajo abundantes lluvias y preciosas tardes entre las hojas rojas, amarillas y cobrizas de los castañares. Tardes de reflexión y trabajo en bodega seguidas por un invierno atípicamente primaveral de intensa luminosidad y cielos soleados. Cada vez llega más tarde la nieve a Gredos. Sin embargo, el invierno acabó llegando de forma repentina a finales de febrero y no quiso marcharse en los siguientes meses. En primavera se agolparon las cuantiosas lluvias, junto con días de un leve sol que daban paso a semanas de intensa niebla y lloviznas silenciosas. Tardes detrás del cristal viendo como las nubes gravitaban en torno al Alto del Mirlo. Un año en el que en algunas viñas llovió más de 1.000 litros.

La frescura de Gredos. Valle del Tiétar

En un día de primavera el trabajo siempre es intenso. Nuestras dos yeguas, la Rubia y la Colorada, reabren el surco de la historia en las pendientes de la montaña con su deslumbrante fuerza. Nuestro equipo blande los azadones hacia los troncos de las cepas mientras Fer y yo hacemos la poda en verde dibujando la arquitectura de la futura uva. El silencio de la quietud de las montañas, el resplandor del acero alzado al sol, el ruido del arado abriendo la tierra, la algarabía de los pájaros que picotean la tierra mullida, el olor de la humedad, las negras nubes cerrándose allá abajo en el valle, el generoso esfuerzo de todo nuestro fantástico equipo que hace posible vivir este sueño. Una profunda sensación de pertenencia y satisfacción antes de los merecidos botellines en el bar. Somos viticultores y no hay nada más maravilloso.

Nuestras yeguas y Luis. Oficios recuperados

Tras la primavera, las tormentas de verano trajeron, como de costumbre, una intensa granizada. Esta vez fue el 4 de julio en Rumbo al Norte y Las Iruelas. Una granizada que vino del oeste dejando las hojas que miraban a la tarde con un aspecto cruel. El ya habitual trabajo con infusiones de ortiga nos ocupó las siguientes semanas. Aun así, tuvimos suerte y apenas perdimos un 10% de la cosecha, quizá por estar muy protegida por las abundantes hojas que conforman un paraguas a modo de champiñón en nuestros vasos viejos. Por lo demás, fue un verano benigno de temperaturas moderadas que certificó la alta calidad de la cosecha que venía. Todo avanzaba despacio. El envero comenzaba a mediados de agosto y algunas viñas cambiaron el color a finales de mes. Todos esperábamos una gran añada siempre con el miedo de que ocurriese algo que lo torciese a última hora.

Sólo hubo una ola de calor a primeros de septiembre que coincidió con la visita de Pedro Parra. A pesar de ello, esos tres días fueron una experiencia inolvidable, el comienzo de algo grande. Tres días para estudiar y entender el suelo de cada una de nuestras viñas. Tres días para entender cada rincón y cada pequeña diferencia dentro de nuestras parcelas, por muy pequeñas que ya son de por sí.  Tres días para poner palabras a las sensaciones. Nuestra viticultura avanza ahora con otros ojos, como si nos hubieran puesto lentes, y todo fuese mucho más nítido. ¡Gran maestro Pedro, y gran persona! Nuestro trabajo se adentra en la viticultura de la raíz, la viticultura del paisaje y del origen adaptando nuestra interpretación a cada diferencia que nos marca el suelo.

El trabajo con Pedro Parra continuará en los próximos años a lo largo de los tres valles que conforman la Sierra de Gredos.

Mapa de suelos de Las Iruelas

Los vinos reflejan el lugar y la añada, pero también cómo lo encara uno, también reflejan nuestras vidas. En 2016 hubo grandes momentos. En mayo celebramos la Fiesta de la Floración donde nos juntamos, por segunda vez, más de 500 personas para compartir vino y Rock&Roll. Amigos de todos los sitios, de cerca y de muy lejos, de toda Europa y más allá. Estamos muy agradecidos a todos aquellos que vinieron y, sobre todo, a las bodegas que nos acompañaron con sus magníficos vinos: Casa Castillo (Jumilla), Dominio del Águila (Ribera de Duero), Viña Mein (Ribeiro), Recaredo (Cava), Fedellos do Couto (Ribeira Sacra), Niepoort (Portugal), Marcel Deiss (Francia), Emidio Pepe (Italia), Arianna Occhipinti (Sicilia- Italia), El Enemigo (Argentina) y Mother Rock. (Sudáfrica). ¡Todo un lujo! Un gran momento fue poder tocar junto a Red House. Algo para lo cual no hay palabras. Escalofríos por las venas. Inolvidable experiencia y disfrute.  Todo gracias al entusiasmo de Simón, Jeff y Pilar que incluso nos hicieron buenos a los que no sabemos mucho. ¡Viva el Rock!

Winedrinkers 9/05/2016

Pero si algo realmente importante pasó en 2016, eso fue el nacimiento de mi primer hijo, Pedro. Nada en el mundo se puede comparar a lo sentido. Una profunda sensación de gratitud y felicidad jamás antes conocida. La vida ya nunca será igual. Y como nos dijeron una vez en Italia, cuando uno tiene un hijo se debe plantar una viña, así que será una de las cosas que hagamos en breve. La viña crece y nos acompaña en nuestras vidas.

La viña como transmisora de la historia uniendo a generaciones en el tiempo a través de la tierra.

En fin, el 2016 llegó en un momento perfecto de nuestras vidas. Una gran añada tras muchos años de trabajo. Una evolución que viene desde 2007, cuando recogimos viñas raquíticas, endebles por el uso de herbicidas, viñas casi muertas que hoy son lugares llenos de vida y luz, relucientes en su equilibrio regenerado. Lugares que son patrimonio de todos y que nos ha tocado poner en valor.

Vendimia en El Reventón 05/10/2016

Los vinos del 2016 son atómicos. Hay recuerdos y similitudes con 2010 y 2013, años de abundantes lluvias en primavera y vendimias tardías. Son vinos finos y de gran complejidad y equilibrio. Sin embargo, los vinos 2016 desprenden una luz especial, una finura nunca alcanzada anteriormente. Son vinos que hablan desde el suelo y ascienden al cielo con una levedad inspiradora. Son vinos de profundidad sublime y de alma etérea.

Ha sido un año maravilloso donde hemos disfrutado y hemos sido muy felices. Un año donde creemos haber realizado nuestros mejores vinos desde que empezamos.

Seguimos en evolución y emocionados con lo que hacemos.

FECHAS DE VENDIMIA Y PRODUCCIÓN

  • CANTOS DEL DIABLO: vendimiada el 21/09/16, 1 fudre de 1.500 litros
  • LAS UMBRÍAS: vendimiada el 22/09/16, 1 fudre de 1.500 litros
  • LAS IRUELAS: vendimiada el 23/09/16 y el 29/09/16, 1 fudre de 1.500 litros, 2 barricas de 500 litros y una de 300 litros.
  • EL REVENTÓN: vendimiada el 21/09/16, el 22/09/16 y el 5/10/16, 2 barricas de 700 litros y 1 de 300 litros.
  • TUMBA DEL REY MORO: vendimiada el 11/10/16, 1 barrica de 600 litros y 2 de 500 litros.
  • RUMBO AL NORTE: vendimiada el 11/10/16, 1 barrica de 600 y 1 de 500 litros
  • EL TAMBORIL: vendimiada el 16/10/16, 1 barrica de 500 litros y 5 damajuanas de 54 litros.

Vendimiando Umbrías el 22/09/16

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