A finales del año 2010 Alfredo Arribas abandona Portal del Montsant para concentrarse en la elaboración de las series limitadas Trossos, colección de viñas viejas -de entre 40 y 100 años de edad- en su mayoría en el Sur de la D.O. Montsant, excepcionales en todos los sentidos. Viñedos únicos, pequeñas parcelas de pequeñas producciones, identificables siempre a través de sus vinos con el origen de procedencia y en particular con sus diversos suelos: arenosos, calcáreos o de arcillas rojas.
La selección de Trossos reúne esa gran riqueza, acentuada por un trabajo respetuoso que otorga a los vinos un corte clásico partiendo de la tradición, obteniendo como resultado añadas de gran potencial y complejidad, en definitiva vinos de guarda, de altísimo valor representativo del origen y de la estirpe de la variedad. Para la conservación de este patrimonio enológico Alfredo Arribas cuenta con la ayuda técnica de Joan Asens.
Las pequeñas parcelas y fincas se hallan situadas en los términos de El Masroig, Falset, Marçà y Molar / García. Todas ellas, excepción hecha de la finca Argatans, de syrah, son viñas de garnacha o cariñena: Mas de la Notaria, Saleres, Romeus, Aubagues, Mas del Tortera, Tros del Pallarés, Tallades, Aiguasals, Llanda y Rompuda. Entre ellas se cuentan algunas de las escasísimas viñas viejas de garnacha blanca que todavía existen, lo que ha permitido a esta bodega poder demostrar que esta región es capaz de ofrecer algunos de los mejores blancos de nuestro país.
En total cerca de 13 Ha en propiedad o arrendadas, en las que en todos los casos llevan a cabo directamente la viticultura, con rendimientos muy bajos y producciones muy escasas. No compran uva.
Cada año, tanto para la garnacha tinta como para la blanca, la parcela de mayor potencial de guarda se vinifica por separado y con crianza prolongada a 12 meses, dando lugar a dos monovarietales: Tros Blanc y Tros Negre. Los otras tres viñas de garnacha blanca conforman el vino Trossos Sants, de crianza más breve, 50% en inox, 50% en roble de 2º año. Y las otras parcelas de uvas tintas, en su gran mayoría viejas cariñenas, configurarán cada año Trossos Vells.
La bodega/garaje se basa en la pequeña dimensión de los orígenes, a menudo minúsculos, de los trossos (terruños). En un juego pausado de conjunciones, las piezas van hilvanando entre si hasta que los vinos adquieren su perfil más definitivo. Poseen micro depósitos para las fermentaciones, múltiplos de la dimensión de las barricas, desde 600, 800, 1.000, 1.200, 1.400, 1.600, 1.800, 2.000 y 2.200 litros y algunas tinas algo mayores destinadas a los asamblajes. La capacidad total es ligeramente inferior a 20.000 botellas.