El giró y la garnacha en la Marina Alta

Por Violeta Gutiérrez de la Vega

¿Es el Giró, Garnacha? Me dijo un amigo que, pese a llevar mucho tiempo trabajando con la variedad tinta Giró, no habíamos sabido ponerla en el mapa. Puede que tenga razón, pero ni mucho menos nuestra intención era mediatizarla, o de seguir algún tipo de estrategia de marketing al respecto.

Nuestro objetivo siempre ha sido conocer la historia de nuestro territorio y nuestras variedades para intentar hacer mejores vinos con toda esa información. Intento recordar cuándo fui consciente de su posible importancia, o incluso de su existencia, ya que para mí siempre ha estado en mi memoria.

Mi padre siempre trabajó con esta variedad, de hecho, empezó vinificando tintos, más adelante llegaría todo el estudio y la apuesta de la moscatel. Su primer Viña Ulises comercializado (1981) estaba hecho exclusivamente con giró. Al ser ésta una variedad con tan poca capa y tan delicada en boca, solo era entendible dentro de nuestra comarca, donde ya se elaboraba en la cooperativa de Xaló y se vendía a granel entre los primeros turistas que llegaban a nuestras costas. Más adelante mi padre en 1984 hizo un coupage de giró y monastrell (Rojo y Negro), que plantamos en nuestra finca de Xabia, uniendo así las dos variedades locales y mayoritarias de Alicante.

En el 2001 poníamos como sinónimo de garnacha. Contretiqueta Rojo y Negro,1987

Cuando al final Alberto y yo nos instalamos en la Marina Alta por allá el 2010, empezamos vinificando en Parcent, en la bodega de la familia. Es aquí cuando empieza mi viaje de profundización de variedades autóctonas.

El caso es que queríamos centrarnos en hacer tintos y en buscar viejas viñas de Giró, para saber más sobre esta variedad debíamos estudiar y analizar, así como escuchar a los agricultores del lugar.

Nos pusimos manos a la obra con la idea de hacer un vino tinto de espíritu clásico con nuestra giró, para ello estuvimos intentando recuperar viñas antiguas por toda la Marina Alta, desde las laderas volcadas al mar de Teulada hasta las viñas de montaña de Castells de Castells. Al fin y al cabo, aspirábamos a comprender con el tiempo las diferencias entre cada una de las partidas de cada uno de los municipios. En este trabajo nos ayudó enormemente un agricultor de Xaló llamado Gabriel Reus Mas, un curioso e inteligente compañero de viaje vitícola que trabaja 10 hectáreas de viñedos de moscatel y giró, con gran mimo y meticulosidad.

Gabriel Reus con su nieto, la próxima generación

Desde el 2014 trabajamos exclusivamente con viñas de los términos de Xaló y Llíber.

El objetivo de este artículo es intentar aportar algo de luz sobre esta variedad mediterránea, que posiblemente lleva tanto tiempo en nuestra querida Marina, que ya es nuestra, está en nuestro ADN. Esto no sería posible sin hablar de los hechos históricos acontecidos con anterioridad o sin hablar de la moscatel, que es la variedad asociada popularmente a nuestra comarca.

Este viaje de descubrimiento tan fascinante y enriquecedor, y en el que están implicadas tantas personas te hace crecer como individuo que se dedica a la elaboración de vinos. Un viaje increíble, no sin algún tropiezo, y a lo largo del cual he hecho innumerables amigos, muchos aparecen en este texto.

Con el tiempo nos fueron surgiendo multitud de preguntas, algunas de ellas fueron:

¿Por qué se llama Giró?

¿Es nuestra Giró la misma que se cultiva en las Islas Baleares?

¿Es la Giró una Garnacha? ¿Y el Gironet?

¿Por qué vemos diferencias ampelográficas evidentes con la garnacha?

¿Desapareció con la filoxera?

¿De dónde venía? y en su caso ¿cuándo se introdujo?

Como decía, para adentrarnos en todas estas preguntas necesitábamos conocer la historia, sin ella no se puede profundizar en el conocimiento de nuestro territorio. Y sin ello, cómo comprender y desarrollar las tipicidades a través de la elaboración de los diferentes vinos, y menos intentar seguir la pista de la giró.

El vino en la Marina Alta

La historia de la Marina Alta, al igual que toda la costa de la cuenca mediterránea, ha sido una zona muy convulsa a la vez que rica en intercambios.

El Mediterráneo siempre fue un asentamiento interesante para muchos y diferentes pueblos. Sus aguas conectan a Europa con Asia y África además de con el Océano Atlántico. Los intercambios comerciales han sido innumerables por la riqueza de las tierras que bañan sus orillas.

La Marina Alta es una comarca situada al norte de Alicante con 33 municipios repartidos en 767.19 km. Ahora una comarca perfectamente delimitada no siendo así en el pasado. Su orografía terriblemente accidentada y su variada geología (luego nos extenderemos en esto) es como una punta saliente al mar salpicado de numerosas montañas y valles.

Iberos, romanos, musulmanes y cristianos pasaron por estas tierras y dejaron su impronta.

Los iberos estuvieron desde el siglo VIII al I A.C. Es de esta época, el Alt de Benimaquia, uno de los tantos importantes asentamientos iberos repartidos por la península. En éste aparecen vestigios de la elaboración de vino con una producción estimada de 400 hl anuales, para cuyo transporte se necesitarían sobre 1500 ánforas.

Antiguo yacimiento ibero dedicado a la elaboración de vinos del Alt de Benimaquia (Denia).

Las actuales comarcas de la Marina Alta y la Safor eran en la época romana Territorium Dianium. De esta época se han descubierto numerosas alfarerías destinadas a producir ánforas vinarias para el transporte de vinos, una de ellas en Xaló, donde recientemente se ha descubierto un horno.

Esto nos indica lo próspera que era en la época la industria del vino y en menor medida del aceite en el siglo I al III D.C. Así pues, a través del estudio de la producción de ánforas y de yacimientos de producción vinícola, podemos intuir el volumen de viñedo dedicado a la producción y posterior comercialización de vinos.

Durante el periodo islámico no hubo una producción reseñable de vino debido a las prohibiciones sociales, aunque sí había consumo de vino residual en la intimidad, pero no comercialización. De lo que sí tenemos constancia era de la elaboración de uvas pasas. Los cultivos por aquel entonces se centraban en el cereal siendo el olivo, la huerta, la vid y los higos cultivos secundarios en superficie.

Del siglo VIII al XIII, la organización de los poblados primigenios consistía en alquerías y ráfols protegidos por un castillo, en nuestro caso los de Pop y Aixa. Las primeras eran pequeños grupos poblacionales de 10 a 15 casas y los segundos, fincas particulares agrícolas o ganaderas.

Nuestro valle, que es el Vall de Aixa y Pop, comprende los siguientes pueblos: Xaló, Senija, Lliber, Benichembla, Parcent, Murla, Alcalali y Castells de Castells (en 1991 fue el último agrupamiento y se unieron más pueblos quedando como tal hoy en día). Estos pueblos están recorridos por el río Xaló o Gorgos, muy importante en épocas pasadas en cuanto al desarrollo del valle. Gracias al agua los moriscos desarrollaron las huertas, molinos de trigo, alfarerías, herrerías, etc. Esto hizo que la comarca no sufriera un severo retroceso poblacional. 

Nosotros consideramos cinco hechos fundamentales que marcarían el devenir del cultivo de la vid en la Marina Alta.

  1. La expulsión de los moriscos en Mallorca y en la Marina Alta.
  2. El repoblamiento por mallorquines de la Marina Alta.
  3. La edad de oro de la moscatel.
  4. La llegada de la filoxera a estas tierras.
  5. El fin del comercio de la pasa y el cooperativismo.

Expulsión y repoblamiento

En el siglo XIII empieza la reconquista cristiana hacia el sur que culmina con la conquista de Valencia por parte de Jaume I en el 1238. Entre 1229 y 1231 se logra la conquista de la actual Mallorca. Con la reconquista y la posterior adhesión de las tierras de Alicante a Valencia se impulsó el comercio al formar parte de la red comercial de la Corona de Aragón.

En 1240 se hace el “Llibre del Repartiment del Regne de València” en el cual se anotarían las promesas de donación de propiedades tras la conquista.

Ejemplar del Llibre del Repartiment del Regne de València

Posteriormente se desarrollaron las “Cartas Pueblas” igualmente importantes porque era donde se reflejaban los contratos públicos-agrarios y donde se puede estudiar, a día de hoy, los hechos de la vida cotidiana interesantes para comprender mejor el día a día de nuestra agricultura. Vemos por ejemplo qué era lo que tenían que pagar en cosechas los vasallos a sus dueños, con lo cual podemos saber qué cultivos y en qué proporciones había en cada zona.

En la carta puebla de Parcent y Benigembla en el capítulo V, según nos dice Jaume Noguera cronista de Xaló, los colonos tienen la obligación de podar la viña cada año porque si no se hace “… es total roina i perdisió i destrucsió de aquelles.”.

La repoblación de Mallorca consistió en diferentes fases a colonos catalanes (40%), occitanos (24%), italianos (17%), algunos navarros, aragoneses y residualmente de la Francia central y de Flandes.

En el 1248 se dispuso la expulsión de los moriscos en la Marina Alta. Hubo una primera revuelta con Al-Zaraq al frente, que no prosperó pero que les permitió quedarse y reconvertirse al cristianismo. Pudieron convivir musulmanes y cristianos durante mucho tiempo hasta que se decretó la expulsión definitiva de los moriscos en septiembre de 1609 por Felipe III.

En la etapa cristiana se reagrupó a la población con la consiguiente desaparición de las alquerías musulmanas y con ello la desaparición del paisaje agrícola de los últimos siglos. Los musulmanes extendieron más la producción de huertos y de cereal que de viñas, cultivo que con la reconquista volvió a cobrar importancia al considerarse el vino un bien esencial de consumo entre las comunidades cristianas.

En el siglo XV se alcanza un buen nivel de crecimiento en las montañas de la Marina en Alicante y se aumenta el consumo de vinos de forma local en tabernas. En la estructura feudal interesa la sobreexplotación de las tierras, para los señores se traduce en una mayor renta y en los campesinos, mayores cosechas. Se llegan a desecar zonas húmedas para extender las zonas de cultivo. El cultivo se centra en el cereal, la vid, leguminosas y olivar.

Hacia mitad del s. XV existe en la alquería de Benibrai, propiedad de Joanot Martorell () una bodega, nos cuenta Jaume Noguera.

“ Primo, III gerres de vi vermell plenes que colocaven XXX cánters poch més o mens. 

Item, dos gerres plenes de vi vermell, que podien colar XV cànters poch més o mens.

Item dos gerres plenes de vi Blanch, de XV cànters poch més o mens.”

Según Frederic Aparisi Romero (Valencia 2014) las variedades viníferas en el Reino de Valencia a finales del siglo XIV dependieron del contrato de repoblación (carta puebla). En esta época no se suelen mencionar las variedades de uva, solo si era joven (Mallol) o no (vinya).

Sabemos que la uva para hacer pasa en la Marina Alta era de una variedad propia.

Más adelante sí se hacen referencias a las variedades plantadas en Alicante como serían la Monastrell, Bobal y Negrella en tintas y Ferrandella, Monatalbana y en menor medida la Moscatel, la Malvasía y la Montonec en variedades blancas.

Poblaciones como Calp, Denia, Xabia, Benissa, Murla, Ondara, Pego o Teulada eran mayoritariamente cristianas. Pero en el Vall de Aixa y Pop de mayoría morisca, se produjo una segunda revuelta que acabó en la Vall de Laguart, a cuyas abruptas montañas se desplazaron numerosas familias desde varias zonas de la Marina y de las vecinas comarcas del Comtat o la Safor.

Sublevación morisca en el Cavall Verd, Laguart. Jerònim Espinosa (1613)

Tras varios días, en noviembre de 1609, 11.000 moriscos se rindieron tras ser parcialmente masacrados en el Cavall Verd (Laguart) para ser posteriormente vendidos como esclavos al norte de África. Un total de 42.000 moriscos fueron expulsados con lo que se perdieron dos tercios de la población de la comarca.

Todas las tierras y los oficios fueron usurpados para luego repartirlos entre colonos provenientes, hasta en un 80% en municipios como Xaló, de Llucmajor, Santa Margalida y Manacor.

Entre los siglos XVII y XVIII el Pla de Lliber estaba dedicado casi exclusivamente al cereal, queda constatado en las cartas puebla. Debemos de mencionar que en Xaló llegaron a trabajar desde probablemente antes del siglo XV hasta cuatro molinos harineros hidráulicos que mantuvieron su actividad hasta bien entrado el siglo XX. Y que en el Rafol de Xaló había un almacén de cereal llamado Almodí en el siglo XVII. Este almacén tenía un carácter colectivo como se remarca en el capítulo VI de dicha carta “… lo forment que es compra y paga de la bolsa comuna…”.

Me dice mi amigo Felipe Poquet, vecino de Parcent, gran amante de la historia de nuestro pueblo, geógrafo y bien pronto arqueólogo, que es en el siglo XVIII cuando se empieza a ganar terreno a la montaña y Parcent tiene mejor acceso a su montaña, el Carrascal (954 msnm). Se fueron aterrazando las laderas de las montañas ampliando así la superficie de viñedos ya que el resto de cultivos eran no rentables en esos terrenos. Leyendo a Cavanilles (1797) podemos constatar que entre Parcent y Benigembla la producción de vino era mucho más importante que incluso en Xaló.

“Tenía Benigembla 50 vecinos,y hoy 80; los de Parsént se han aumentado desde 68 hasta 108: en la misma proporción han crecido el cultivo y frutos, que por los dos pueblos se repuntan en 300 cahices de trigo, 280 de otros granos, 30 de maíz, 100 de legumbres, 260 de almendra, 2500 cántaros de vino, 2650 arrobas de aceite, 11300 de algarrobas,10800 de pasa, 3060 de higos y 1450 arrobas de hoja para criar gusanos”

La pasa y su época dorada

Como ya hemos dicho, los mudéjares y posteriormente los moriscos ya elaboraban y comercializaban uva pasa. La producían según la técnica de la lejía, una técnica que hunde sus raíces hasta la época romana y que ya tuvo una primera época dorada durante el periodo andalusí. Se la conocía como Panse de Pop.

Las referencias escritas son abundantes, incluso en algunas cartas pueblas se habla de ella. En esta época la variedad utilizada era la Plante de Engord, suponemos que también se utilizaba la Moscatel (por ser una de las variedades más antiguas en recorrer el arco mediterráneo) aunque no encontramos referencias escritas hasta el siglo XVIII (Cavanilles, 1797).

Imagen de agricultores de Benissa volteando los racimos de uva pasa moscatel

Desde finales del siglo XVIII e inicios del XIX el precio de la uva pasa se multiplicó, lo que generó una fiebre exportadora hacia países como Inglaterra o EEUU. La explosión en la producción de la pasa se acrecentó también en parte al estar el cultivo del moscatel exento del pago diezmo a la iglesia, que sí tenía por ejemplo el trigo. Con el consiguiente desarrollo económico, social y poblacional de la zona, hubo también cambios importantes a nivel paisajístico e incluso arquitectónico. Aparece el elemento más característico de la arquitectura rural de la comarca, los riuraus. Eran construcciones específicas que se hicieron con el fin de proteger las uvas durante su producción de las inclemencias del tiempo. Los primeros de los que se tiene constancia aparecen en Xabia como casas de campo en 1791 “… casetes que llaman vulgarmente en Xávea Riu-Rau.”. En el caso de Xaló el riurau del Servet se construyó en 1801.

Vista de Parcent, donde se ven algunos de los Riu Rau más grandes del Vall del Pop, hasta con 12 arcos

Con el tiempo llegan nuevos clones de Moscatel provenientes de Málaga, donde también se hacía pasa, buscando hacer una pasa de más calidad. Es así como el cultivo de la moscatel se desarrolló prácticamente como un monopolio y el número de hectáreas aumentó exponencialmente transformando el paisaje por completo. Se invadieron las zonas más fértiles donde antes había huertas o se cultivaba cereal y con el paso del tiempo se fue abancalando prácticamente todas las montañas de la comarca, transformando incluso partidas dedicadas durante siglos al uso ganadero (partida Cau de Lliber). Un trabajo de piedra en seco que se prolongó hasta bien entrado el siglo XX.

Aun hoy en día podemos ver todos los pequeños bancales que se desarrollan sin fin a lo largo de todas las montañas de nuestra Marina. Esto modificó terriblemente el paisaje de nuestras tierras.

Subida al “Marge llarg” Xaló.Montaña con márgenes creados durante la época de la pasa. Foto cedida por Jaume Noguera

Esta locura productora y exportadora de la pasa afectó de dos formas diferentes y muy importantes al cultivo del Giró, el verdadero motivo de nuestro estudio.

En primer lugar, el Giró, que se cultivaba por aquel entonces de forma minoritaria en las partes altas de las laderas del valle, allí donde el resto de cultivos ya no eran rentables. Se desplazó al monte, a las partes menos fértiles de la comarca cubriendo a partir de entonces aquellas partidas en las que no se adaptaba la moscatel ya que ésta necesita de suelos digamos “buenos”. En cualquier caso, las variedades tintas eran muy minoritarias en proporción. Debemos de tener en cuenta una cultura minifundista de policultivo en la que, exceptuando algunas familias que se dedicaban principalmente a la producción de vino, la gran mayoría producía vinos para auto consumo y que en gran medida se bebían antes de que llegara la siguiente cosecha. Es por eso que la recolección se dejaba para el final tras una larga lista de labores agrícolas. Este vino propio no era lo más importante ya que lo que les servía de sustento era la producción y venta de la pasa, de higos, de algarroba, del grano, de las almendras, etc… Las vendimias hasta no hace tanto tiempo de esas parcelas de montaña llegaban a hacerse a final de octubre en las partidas que la Giró no es una variedad de ciclo largo.

Hay un segundo factor importante, y es que la época dorada de la pasa aisló a la Marina de los cambios que se fueron produciendo en el mundo del vino desde finales del XVIII hasta mediados del XX. Justo cuando empezó el desarrollo del mercado de la pasa, el vino empezó a consumirse en ciertos círculos como producto de lujo más allá del consumo como alimento. Mientras el mundo del vino daba los primeros pasos en el establecimiento de las hoy zonas y productores clásicos, la Marina dedicaba un 1/3 de toda su superficie a producir pasas, relegando el vino a un segundo lugar hasta la segunda mitad del siglo XX.

La caída del mercado de la pasa se produjo a mediados del siglo XX debido tanto a la crisis que generó la filoxera, como a la caída de la demanda externa que sustituyó nuestras pasas por las de corintio, así como a la ley seca de EEUU que hizo que los productores de vinos californianos apostaran por la elaboración de la pasa para poder dar salida a su producción de uvas.

Tras esta nueva crisis, muchos agricultores apostaron por otro tipo de cultivos como los almendros o incluso los naranjos en aquellos municipios que disponían de agua para riego. Muchos pueblos del Vall del Pop sustituyeron poco a poco los viñedos de los valles por naranjos, relegando poco a poco las terrazas del monte al olvido. En Xaló se mantuvieron los viñedos ante la imposibilidad de acceso al riego.

El turismo también afectaría enormemente a la agricultura de nuestros pueblos, generando por un lado un abandono del mundo rural y por el otro una legión de agricultores no profesionales que compaginan su oficio habitual con las labores en el campo durante su tiempo libre, situación que todavía continúa.

La llegada de la filoxera a la provincia

La filoxera, como ya sabemos todos, es un insecto que se alimenta de las raíces de las viñas y que destruyó viñedos de grandes zonas vitícolas de toda Europa. Se detectó en Francia hacia 1870 y se fue expandiendo como decimos por Europa.

Mapa entrada de la filoxera por Europa

En España llegó más tarde. Tenemos noticias de que la primera viña invadida en Alicante fue una viña de Gata de Gorgos en 1904, precisamente en la Marina Alta. Unos 60 años más tarde que en Francia. Aprovechando esta coyuntura, la producción de vinos de Alicante (no en la Marina Alta que como hemos dicho se dedicaba a la elaboración de pasas), aumentó extraordinariamente ya que teníamos que proveer de vinos a mercados como Francia, Inglaterra o EEUU, incluso Alemania.

En la Provincia se plantaron muchas variedades foráneas para cubrir la demanda de estos países donde había atacado la filoxera.

Variedades plantadas en la provincia de Alicante en 1877:


Como vemos, se plantaron en la provincia viñedos de garnacha o moscatel romano. Pero no vemos ninguna referencia al Giró. Después los franceses se llevaron la monastrell, la moscatel o la malvasía porque las consideraron variedades con más potencial.

Según el naturalista valenciano Cavanilles, en 1790 había entre 200 y 400 hectáreas en la costa de la Marina y entre 600 y 1200 en el Vall del Pop.

En la época dorada de la pasa tenemos datos del Avance estadístico de 1889 de tener en la costa de la Marina alta entre 5000 y 10.000 hectáreas de viñedo y entre 2000 y 5000 hectáreas en el Valle de Aixa y Pop, llegando el conjunto de la comarca hasta la asombrosa cifra de 25.000 hectáreas.

La filoxera no afectó del mismo modo en la Marina Alta que al resto de comarcas alicantinas que llevaban varias décadas vendiendo grandes cantidades de vino barato. La llegada de la filoxera y la ruina de los agricultores desembocaría en una grave crisis estructural. En la Marina por el contrario, los viñedos se replantaron una vez superados los problemas de compatibilidad con los patrones y todo volvió a una cierta normalidad hasta mediados del siglo XX cuando la pasa deja de ser un buen negocio y la moscatel empieza a tener el triple uso que todavía tiene en la comarca, uva de mesa, vino y pasa, esta última ya producida de forma residual. Poco a poco, la superficie de viñedo fue decreciendo hasta las modestas 500 hectáreas actuales.

La cooperativa de Xaló y los recién llegados

Plà de LLiber. Foto cedida por la bodega cooperativa de Xaló

Hay referencias al sistema de cooperativismo desde bien antiguo, desde la organización para la explotación de la tierra por los babilonios, pasando por las agrupaciones de los campesinos para la elaboración de quesos en Armenia o a la fundación de la cooperativa Rochdale en 1844.

Es parte natural del ser humano unir fuerzas para alcanzar objetivos comunes.

Durante la época en que los vinos de la huerta de Alicante fueron célebres, nuestra comarca estaba centrada primero en el cultivo de grano, como hemos comentado anteriormente, y después, en la elaboración de la pasa y un subproducto de esta, las mistelas. Tanto es así que cuando se crea la DO Alicante en 1932 y con la constitución de su primer “Consejo Regulador” en 1957, se reconocieron dos zonas de producción, el Vinalopó y Lliber-Xabia (la nuestra), y en ningún caso, ninguna cooperativa o mistelera se acogió, ni en 1957 ni en 1973.

En el caso de nuestra comarca, con la caída de la comercialización de la pasa y por consiguiente la caída de los precios de la uva, los agricultores de toda la comarca tuvieron que agruparse. Se empiezan a crear cooperativas, siendo la primera la cooperativa Jesús Nazareno de Xabia en 1919, aunque la sección bodega no se desarrolló hasta 1959. Después se fundarían la de Xaló, la de Benisa y la de Teulada. La mayoría dedicada a la elaboración de mistelas, siendo la de Xaló la que haría también claretes y tintos de giró.

La cooperativa de Xaló se creó en 1962 con 13 socios elaborándose exclusivamente vinos a granel. Poco a poco fue agrupando a diferentes agricultores de todo el Vall del Pop.

Gracias a esta unión se pudo mantener la tradición vitícola de este valle y por ende el preservar el cultivo de la Moscatel y la Giró.

Si bien es cierto que el cultivo de la vid para hacer vino vuelve a bajar al valle y a las laderas ya que las zonas de montaña menos fértiles y más difíciles de trabajar no eran rentables para los agricultores.

El Vall del Pop está integrado por los pueblos que ya hemos citado anteriormente, en total una superficie no muy grande, aun así, en la actualidad prácticamente la totalidad de la viña está centrada en los términos de Xaló y LLíber.

Indudablemente la cooperativa de Xaló es el motor vitícola del valle y es ella la que ha actuado como guardián de una historia milenaria.

Hoy en día la bodega está integrada por unos 400 socios que explotan 370 hectáreas de las cuales 210 son de moscatel y unas 160 de giró. Es una cooperativa pequeña que procesa de media unos 1.200.000 kg de moscatel y unos 800.000 de giró. Actualmente la mayor parte del vino se embotella, siendo junto con Teulada las dos únicas cooperativas en la Marina Alta que continúan en activo.

No son pocos los retos a los que se enfrentan; por un lado, actúan como preservadores del paisaje frente a la especulación del suelo y por el otro, deben de llevar a buen puerto un más que necesario relevo generacional. Supongo, espero y deseo que ya se esté trabajando en ello. Otro valor que se le debe reconocer a la cooperativa es que, en su labor de garantes, jamás ha apostado por replantar el viñedo “autóctono” con variedades foráneas. Un trabajo, como todo, con sus luces y sus sombras pero que tras casi seis décadas de trabajo les ha permitido liquidar a sus socios la uva a unos nada despreciables 0.70€/kg, un precio muy superior al de algunas zonas colindantes.

Esto a mi juicio es por la fuerte convicción y apuesta de sus agricultores en el giró, y el apoyo de la cooperativa.

En todos estos años, al haber muy pocas bodegas que elaborasen era más difícil estudiar esta variedad puesto que no había dónde y con quién comparar y con quién charlar de todas estas experiencias. Estaba como digo, la cooperativa de Xaló, Joan de la Casa en Benissa, nosotros (Gutiérrez de la Vega y Curii Uvas y Vinos) y por supuesto todos los agricultores que hacían para consumo propio o para vender el excedente a granel.

Poco a poco en los últimos años en la Marina Alta se han ido creando bodegas, como el proyecto de Pepe Mendoza Casa Agrícola. Hay bastante diversidad de formatos y estilos de vinos, aunque de forma general el tamaño suele ser pequeño, manteniéndose en un ámbito digamos de artesanía. Algunos de ellos empezamos a barruntar qué hacer para intentar dar más proyección a la zona y cómo no, a nuestra giró. Así nacía GIROPA (Giró Productors Associats). El objetivo primero ha sido y fue hacer un estudio genético de diferentes parcelas. Esperamos que cuando pase la pandemia podamos volver a juntarnos para terminar de poner en marcha la asociación.

Miembros de GIROPA, de izq. a dcha., Alberto Redrado, Luis, Aida, Yoshua, Manu y Violeta

Vinos de Giropa, al fondo se vislumbra la Montaña Llarga

Por casualidades de la vida un chico que estaba estudiando en la Universidad de Alicante vino a la bodega y me comentó que estaba a punto de empezar la tesis de fin de carrera, no tenía tema así que lo convencí para que se centrara en el Giró, para verificar que fuera garnacha o no. Nos pusimos manos a la obra y cada uno de nosotros (GIROPA) le dimos un par de parcelas, de diferentes zonas, con viñedos lo más antiguos posibles (no hay nada de antes de la filoxera).

Al final y después de un año no tuvimos acceso al trabajo del final de máster y con ello al resultado del estudio genético. Únicamente se nos dijo que el resultado de las parcelas estudiadas era que el Giró es Garnacha.

Es por ello que, tras hablarlo decidimos hacer analítica por nuestra cuenta.

En estos momentos nos apoyamos enormemente en la ayuda desinteresada que nos brinda un amigo común, Jordi Raventós de la bodega Clos de Guarans, en el Penedés. Enólogo de formación y profesor adjunto de la universidad Rovira i Virgili, muy familiarizado con las variedades y estudioso de éstas (ha seleccionado una malvasía y Xarel.lo rosados).

Jordi Raventós

Él nos puso en contacto con el INCAVI (Institut Català de la Vinya i del Vi), y nos ayudó en la recogida y entrega de las muestras.

La muestra que se entregó era un sarmiento porque era la época de poda de la viña. Lo recolectamos de una viña de lo que creemos que es más antiguo en Xaló, de unos 80 años, ya que no hay ninguna viña de antes de la filoxera.

Viña de Planisses, más de 80 años

Se hizo el estudio de 18 microsatélites y el resultado fue que estaba emparentada con la garnacha.*(ver resultado al final del articulo).

La Giró / Gironet

La giró es la variedad tinta por excelencia de nuestro valle y es la protagonista de nuestro interés.

¿Es la Giró Garnacha?  Y ¿cómo hemos llegado a preguntarnos si son variedades diferentes?

Desde antiguo, hay textos manuscritos de finales del XIX que ya emparenta la Giró a la Garnacha, pero del mismo modo, textos más recientes en el tiempo distinguen durante la vendimia en Xabia el Giró de la Garnacha. 

En el 2011 el IMIDRA (Instituto Madrileño de Investigación y Desarrollo Rural, Agrario y Alimentario) cataloga la Mancés de Capdell como una variedad propia y dentro de los sinónimos recogieron también el nombre Giró. Recientemente el mismo IMIDRA ha tipificado como variedades diferentes el Giró Negre de la Mances de Capdell. Ahora se está estudiando lo que se envió como Giró Negre y la Giró Ros, que no es rubia como su nombre indica, sino gris.

Estos análisis basados en el estudio del ADN de la planta son muy recientes, antes solo se podía estudiar mediante ampelografía de los distintos órganos de la planta, de las hojas, los racimos y las bayas. Así pues, la precisión debería estar asegurada, pero en realidad hablamos básicamente de una cuestión estadística, cuanto se parece una muestra a otra de referencia. La cuestión es cuánto se deben de diferenciar dos clones para considerarse variedades diferentes, si en vez de variedades de vid estuviéramos hablando de cualquier otra fruta se catalogarían sin duda como variedades diferentes pero eso nos llevaría a otros problemas que no son la cuestión de este texto.

Hay que tener en cuenta que estos análisis se hicieron sobre muestras enviadas hace años desde Mallorca, cabe recordar que ahora mismo a causa de la Xyllella Fastidiosa no se puede extraer material vegetal para su análisis de las islas Baleares. Por lo que el estudio del giró negre mallorquín está en el purgatorio.

Según el VIVC podemos encontrar hasta 45 Girós entre España e Italia, todos vinculados a lo que fue la antigua Corona de Aragón. Vemos en esta clasificación desde un Gironet que se clasifica como Garnacha tinta e incluso el Giró Alacant clasificado como Monastrell. En Cerdeña, por ejemplo, encontramos varios Giró diferentes disociados de la Cannonau, variedad que según los estudios es también una garnacha.

En Xaló siempre se distinguió entre Giró y Gironet, se habla del Gironet como del auténtico. Mucho menos productivo, con racimos más pequeños, más sueltos y con el hollejo de las uvas más grueso que daba a resultas vinos más sabrosos y con la capacidad de poder guardarse de una cosecha hasta la siguiente. Es más que probable que los agricultores hablen de gironet pensando en los viejos clones que se cultivaban en las partes altas de las laderas y en el monte. Clones altamente resistentes a la sequía y a la caliza activa, resistentes a la dureza de un viñedo cultivado en un terreno ganado a la montaña.

Para nosotros es una variedad de piel fina y crujiente, con una excelente acidez natural para un vino de estas latitudes (dependiendo de la tipología de los suelos claro), sensible al oídio, de ciclo corto, con hojas verdes en el haz y lampiñas en el envés.

Un hecho que constatamos después con nuestros amigos de GIROPA es que las viñas que están en la montaña (Bernia, Masserof, Planisses, El Cau, Marnes…) presentan unas características diferentes. Mayor acidez, hojas más lobuladas, granos más sueltos, uvas más pequeñas y dulces, hojas jóvenes de color rojizo y algodonoso. Ésta la distinguimos como Gironet.

Varios expertos del sector (bodegueros, viveristas, profesores universidad…) visualmente no reconocen con facilidad estos Gironet como Garnacha. Podría tal vez tratarse de un clon muy antiguo.

Hoja de la izquierda giró del valle y de la derecha de la montaña

Como ocurre en la garnacha, los vinos elaborados a partir de giró, suelen tener capas bajas, que tienden al color teja con el envejecimiento (sobre todo las viñas asentadas en suelos de margas calizas blancas), taninos presentes, pero no son vinos con mucha estructura, con aromas de fresas frescas, tierra húmeda, cacao, cereza dependiendo como digo de los suelos donde estén asentadas sus viñas. Los vinos resultantes tienen como he dicho acideces que van de 5 a 7 gramos de tartárico y graduaciones entre 13 y 15.

Color del giró en el tiempo, añada 2012

Comparando con el libro Variedades de Vid en España (segunda edición) del IMIDRA, observamos que nuestra giró tiene características similares a la garnacha y al giró de las Baleares.

Conclusiones

El viaje. De dónde venía en principio, y pensando en la historia, es la pregunta más “sencilla”.

Queremos creer que viajó desde Cataluña, llegando a Italia y las Islas Baleares durante el repoblamiento tras de la expulsión de los moriscos en el siglo XIII. Después, en el XVII llegó a nuestras tierras por el mismo motivo que en las Islas Baleares, cuando la trajeron los nuevos colonos desde los pueblos de Santa Margalida o Manacor para repoblar nuestras tierras.

¿Por qué en la Marina se llama giró?

Para saber el origen de su nombre teníamos que estudiar la ampelonímia. Gracias al conocimiento, existe un libro súper interesante y muy completo al respeto que es el “Diccionari dels noms de ceps i raims, l’ampelonimia catalana” de Xavier Favà i Agud, editado por el Institut d’Estudis Catalans.

Xavier afirma que la giró/gironet es en realidad una garnacha primigenia. La primera referencia la sitúa en Felanitx en 1614 <<verema de girons>> (ap. DCVB).

En 1882 un botánico italiano distingue en Cerdeña un “Giró comune” de un “Giró di Spagna”.

Aparece como giró, gironet (diminutivo), chironet, zirone bàrzu, zirone di spagna…

Tiene dos teorías para explicar su denominación:

  1. De una antigua nominación de “raims gironins” siendo –ins un diminutivo por ser un racimo pequeño. Es por tanto un gentilicio “gironí” puesto que esta denominación proviene de Girona. Parece que la introducción de la garnacha en Cataluña empezó en el Empordà.
  1. El nombre de alguien que lo introdujera, puesto que Giró es también un apellido, pero concluye que es frecuente en español, pero no en catalán, por lo tanto no cree en esta teoría.

La relativa pequeña medida del racimo favoreció la creencia del falso diminutivo y explica por qué aparecen variantes como gironet en zonas más meridionales de los países catalanes, como es el caso de la Marina Alta.

¿Es diferente del giró de las islas baleares?

Como decíamos anteriormente, actualmente se están estudiando las muestras originales del material vegetal que se envió desde Mallorca (Mancés de Capdell, Giró Negre y Giró Ros) ya que ahora mismo no se puede extraer para analizar material vegetal. Tenemos ahora mismo la certeza que la Mances de Capdell y el Giró Negre son variedades diferentes. Cabe también mencionar, que a priori en Mallorca no hay actualmente cultivos de Garnacha, o sí…

Hace ya unos años que, continuando en nuestro empeño de recuperar algunos parajes, en la medida que podemos, multiplicamos giró seleccionando de nuestros viñedos para reponer las faltas o plantar pequeños bancales abandonados hace décadas. Este año, a parte de nuestro Giró, hemos enviado a multiplicar Giró Sardo, veremos si es diferente de lo que aquí tenemos.

Pensamos que actualmente en la Marina Alta podemos encontrar varios clones de Giró/Garnacha que han ido llegando a lo largo del paso del tiempo. Podríamos a groso modo separar dos, los clones que desde la filoxera han ido aportando los viveristas y los antiguos clones que los agricultores han mantenido y multiplicado quizás desde tiempo inmemorial. Debemos de pensar que en la Marina no hay viñedos viejos a pie franco, o al menos nosotros no los conocemos, y que hubieron no menos de 3 replantaciones. La primera que empujó al monte al giró en la época dorada de la pasa, la segunda con la filoxera y la tercera tras la crisis del derrumbe del mercado de la pasa en la que la viña de “vino” volvió a las laderas y ocupó en parte el valle abandonando el monte.

En el caso del giró al ser su producción en proporción al del moscatel un cultivo residual (minifundismo), es probable (todavía se hace) que los agricultores multiplicaran, tanto para las nuevas plantaciones, así como para las faltas, a partir de alguna de las cepas realmente viejas que tenían en alguno de sus campos. O sencillamente, se pidiera a quien las tiene permiso para tomar un par de sarmientos para poner algunas agujas como nos pidió un vecino de Xaló este mismo año para reponer algunas faltas, en vez de recurrir al material de vivero.

Orografía y clima de la Marina Alta

Cierto es, que si bien es una garnacha, nosotros vemos diferencias en cuanto a los vinos resultantes y comparando con otras garnachas.

En toda la península ibérica no encontramos una zona tan al sur en la que exista una producción de garnachas como la que tenemos en la Marina Alta, pensando en que el número de hectáreas ha disminuido mucho en estos últimos años.

Esto nos hace pensar en la variedad como un todo en el que está implicado de forma muy explícita el terroir.

La Marina Alta tiene numerosas montañas y valles, así como una costa muy accidentada con acantilados que finalizan en tres cabos, el cabo de Sant Antoni, Sant Marti y de la Nao los cuales conforman su característica punta. Podría decirse que es como una isla dentro de la península.

Al norte y al sur están recorridos por numerosas sierras como la sierra del Montgó (752m) y de Segaria, la sierra de Bernia (1.126 m), del Ferrer (898 m), Carrascal (954m), la sierra de Seguili, sierra del Castell de la Solana, del Castelar, la LLorença.

Los ríos que fluyen por nuestra comarca son el Gorgos, Girona y Revolta así como la rambla de la Gallinera.

En el siguiente mapa podemos ver los tipos de suelos de forma resumida.

Como se puede ver, hay básicamente muchas margas calizas, areniscas y arcillas ferrugionosas. Los suelos son moderadamente básicos con PH entre 7.8 y 8.5. La caliza activa está entre un 12 % y un 40%.

En cuanto al clima tenemos dos tipos diferenciados, el mediterráneo marítimo y el subtropical. Las temperaturas oscilan entre los 9 y 40 grados. Con una media de lluvias de entre 600 y 1200 mm al año, concentradas eso sí en unos pocos golpes, manteniendo el resto del año un perfil seco. A tener en cuenta también que el suelo más allá del horizonte cultivable tiene una nula capacidad de retención de agua (Karstico).

La Marina Alta tiene una alta pluviometría comparada con el sur de Alicante por la distribución geográfica de sus montañas y valles encarados hacia el nordeste. El sur de Alicante queda tapado por la cadena montañosa del norte, quedándose las nubes “atrapadas” en nuestras montañas. Después los vientos tanto de Llebeig (sureste) como Levante (nordeste) refrescan las viñas, haciendo que las brisas marinas entren hasta el Vall del Pop el cual está a tan solo 20 km de distancia.

Esto le confiere a este antiguo clon de garnacha que llamamos Giró su peculiaridad.

De lo que no hay duda es que hay que seguir estudiando en profundidad los clones, por otro lado, esperamos recibir más ayuda del IMIDRA y el INCAVI y de tantos amigos que nos han ayudado en esta aventura.

Resultado Incavi

BIBLIOGRAFÍA

  • marqalicante.com/contenido/publicaciones/pub_109.pdf. El vino en Alicante
  • Cultivo y producción de la vid. Avance estadístico 1889. Dirección General Agricultura y Comercio.
  • Pascual Carrión y Carrión. La mejora de las viñas y vinos de Levante
  • Diccionari de Ceps y Raims. L’ampelonimia catalana.Xavier Favà i Agud. Institut d’ Estudis Catalans
  • Variedades de vid en España.2ª edición.Varios autores.IMIDRA
  • Comenge M. La vid y los vinos españoles. Ed.Marsiega.
  • Proyecto de zonificación de la D.O Alicante, Comarca de la Marina Alta. Universidad Miguel Hernandez
  • La Filoxera en España y su Difusión Espacial.1878-1926.Juan Piqueras Haba.Cuad.de Geogr. Valencia 2005.
  • Aspectos históricos de los vinos Alicantinos. Rafael Marhuenda Verdejo y Enrique Cernuda Juan. Instituto de estudios alicantinos. Diputación Provincial de alicante
  • Les observasions de Cavanilles dos cents anys despres.Julio Lacarra, Ximo Sanchez y Francesc Jarque. Obra social Bancaja.
Violeta Gutiérrez de la Vega
Estudió químicas en Murcia y más tarde se marchó a Burdeos para completar sus estudios en viticultura y enología. Realizó además el curso de cata DUAD (diploma universitario de aptitud a la degustación). En 2007 empezó a trabajar en Bodegas Gutiérrez de la Vega (bodega familiar) y desde 2011 hasta la actualidad, junto a su pareja Alberto Redrado, trabajan en un proyecto propio de recuperación de viñedos, Curii Uvas y Vinos.

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Este artículo tiene 2 comentarios

  1. Manolo perez gomis Reply

    Pues es un clon de garnacha tinta, una de las uvas más plantas en España. Otra película parecida a la tempranillo y la tinta de toro.

  2. Alberto Reply

    Hola
    Me gustaría saber de donde has sacado la tabla Variedades plantadas en la provincia de Alicante en 1877: Y si
    me podrías pasar la referencia de esta tabla o pasarme es articulo o libros de donde has extraído dicha tabla

    Un saludo

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