Jacques Thienpont en Pomerol – Una entrevista para Vila Viniteca

¿Cómo describirías el paisaje de Pomerol?
Pomerol se puede dividir en tres zonas. Está el punto más elevado de Pomerol, la meseta –plateau–, que incluye las principales regiones –Pétrus, Vieux Château Certan, L’Evangile, La Conseillante, Le Pin, Trotanoy y Eglise Clinet; después se encuentran las laderas que van desde la meseta hasta el plano donde se pueden encontrar excelentes châteaux como La Croix de Gay, Gazin, Feytit Clinet, Nenin y finalmente están los châteaux situados sobre suelos arenosos como Clos de Réné, Château de Sales, Château Fayat, Château La Pointe, que también tienen una muy buena reputación.

¿Pueden los tipos de suelo dividirse en las mismas tres divisiones?
La meseta es la parte más interesante de la denominación. Los suelos de Pomerol están sobre todo caracterizados por su alto contenido en arcilla con diferentes cantidades de arena y grava, algunas gravas se encuentran en la meseta –alrededor de Le Pin, Vieux Château Certan y Lafleur hasta los 30 cm de profundidad. El alto contenido en arcilla que se encuentra en Pétrus es un poco menos habitual.

¿Es Pomerol una antigua zona vinícola?
No tan antigua como Saint-Émilion o incluso Médoc, al menos en términos de reputación. Fue Pétrus y Madame Loubat los que situaron a Pomerol en el mapa del vino. Hasta hace relativamente poco eran campos, huertos, jardines y zonas de pasto alrededor de la meseta. Todo eso ha desaparecido para darnos ahora un paisaje, el cual es un viñedo único. Los viñedos han ido creciendo aquí durante mucho tiempo, sin embargo, durante la Edad Media fue un importante lugar para los peregrinos en su camino hacia Santiago de Compostela para descansar (por consiguiente nuestro gremio del vino, los Hospitalarios de Pomerol).

¿Por qué no se encuentran muchos châteaux impresionantes en Pomerol?
Hay muy pocos. Coge Vieux Château Certan, por ejemplo, que es uno de los únicos y bastante antiguo. Originalmente, era una gran finca; que desde la Revolución Francesa, se dividieron en Certan de May y Certan Giraud, separando el terreno en parcelas menores. El château más impresionante en Pomerol es Château de Sales construido en el siglo XVII; fue propiedad de la misma familia durante 500 años. En general, las fincas en Pomerol son mucho más modestas que en otras regiones –los propietarios son simples productores de vino que no tienen pretensiones de poseer un gran dominio. Con el código de Napoleón, las grandes fincas se dividieron con cada generación subsiguiente. En un pasado no muy lejano, Pomerol se caracterizó por ser una denominación con una gran cantidad de pequeñas fincas –hoy en día, es difícil para las mismas familias que se aferran a su tierra cuando a menudo hay varios miembros de la familia que heredan y el coste de la tierra del viñedo en Pomerol se ha elevado a un precio tan alto que los impuestos de la herencia son enormes. Hoy en día, los extranjeros poseen cada vez más y más châteaux de la región –ya sean empresas o inversores institucionales. Hace treinta años, había alrededor de 180 viticultores de Pomerol 50 de los cuales  poseían menos de una hectárea. Hoy en día hay aproximadamente 120 productores diferentes, con muy pocos que tengan menos de una hectárea. Desde 1979, cuando compré la primera hectárea de Le Pin, el coste de la tierra en Pomerol ha aumentado 24 veces (¡y todo el mundo dijo que había pagado demasiado en ese momento!).

¿Cómo ha cambiado el estilo de los vinos de Pomerol a lo largo de los años?
El estilo de Pomerol ha mejorado enormemente gracias a las nuevas técnicas de vinificación. Hemos llegado a ser mucho más precisos en la forma en que cuidamos de nuestros viñedos. Somos mucho más meticulosos actualmente, tanto en el punto de vista de la higiene y en la elección de las barricas, selección de la uva, la selección de parcelas. En mi opinión, somos muy estrictos con nosotros mismos desde el punto de vista de la vinificación y la cata. No se puede comparar el vino de hoy con el del pasado. Hoy en día los vinos modernos son mucho más afrutados con equilibrio y unos taninos mejores, buenos para beber mientras son jóvenes, cuando en el pasado eran bastante herbáceos, aguados, tánicos en la mayoría de años. Este estilo de vino está desapareciendo.

Vinyes_LePin

 ¿Es el pequeño tamaño de un viñedo en Pomerol una ventaja o no?
Las pequeñas fincas viven el problema de tener que vender su vino a un precio bastante alto con el fin de ganar dinero. Si quieres concentrarte en un vino de calidad, mayor ha de ser el viñedo, con la mejor selección para elaborar un gran vino. Comparo el trabajo que hace la familia Thienpont en Vieux Château Certan y Le Pin. El trabajo y el cuidado es exactamente el mismo pero en años difíciles, VCC con sus 14 hectáreas de viñedo, tiene una mejor elección de parcelas que pueden usarse en los mejores ensamblajes.

¿Ha jugado el cambio climático un papel importante en Pomerol?
Ciertamente. Sobre todo cuando se trata de la concentración de azúcar en las uvas. Hace veinte años, cada dos o tres años, necesitábamos agregar azúcar al mosto de nuestra cosecha para alcanzar los 12º de alcohol, mientras que hoy alcanzamos fácilmente los 13º o incluso más.

¿Está bendecido Pomerol con su clima?
Una gran ventaja es que Pomerol es una región de maduración temprana con el predominio de uvas merlot que son una variedad de maduración temprana. Por lo general somos una de las primeras denominaciones en empezar a vendimiar, hecho que puede ser de gran ayuda si existe la amenaza de lluvias de otoño.

Hablando de merlot, ¿cómo describir esta uva?

Como saben, Le Pin es 100% merlot (como Pétrus). Creo que la merlot no es una variedad fácil, es muy sensible; es un poco como la pinot noir. Es necesario asegurarse de que la madurez de la uva es perfecta y no sobremadura. En la vinificación, hay que tener cuidado de no extraer demasiado. Hay que dejar que la uva evolucione de forma natural con maceraciones frecuentes y ligeras, pero quizás con largas maceraciones en depósito. La merlot evoluciona bien en barricas nuevas de roble donde se puede controlar la oxidación que pone de manifiesto otros aromas como la trufa y la vainilla, pero por encima de todo, tratar de asegurarse de que guarda su clase, su elegancia y cierta ligereza en los vinos.

¿Cómo describir las diferencias entre Vieux Château Certan y Le Pin?
La proporción de cabernet franc de VCC añade una ligereza, frescura y un toque picante al vino, casi una calidad aérea. Le Pin es mucho más exótico con una mayor riqueza de aromas de chocolate y cedro; más redondo, más femenino, con más cuerpo.

¿Cuál es su relación con Le Pin?
Es una buena amiga con la que ya llevo casado más de 35 años. Nos toleramos, habitualmente llegamos a un acuerdo y nos llevamos muy bien. A veces es un poco caprichosa, especialmente en añadas calurosas, pero eso es parte del juego. Nunca me aburro con ella. Cada cosecha es diferente y cada año revela nuevas sorpresas. A menudo, en una cosecha más débil nos sorprende lo bueno que puede llegar a ser el vino, especialmente en añadas frías y lluviosas. Recientemente he probado Le Pin 1992 y me asombró por su frescura y equilibrio. Las añadas frías sirven para calmar la exuberancia natural de Le Pin debido a la grava, a los suelos bien drenados. La humedad que retiene el suelo no es suficiente en las añadas calurosas.

¿Todavía está aprendiendo cómo hacer Le Pin?
Aprendo todos los días; eso es lo fascinante de este trabajo. Cada cosecha es diferente: cómo el viñedo está evolucionando, el vigor que se encuentra en cada parcela, las características de una parcela a otra. La diferencia es que hago a menudo Le Pin con “la inspiración del momento”. Yo comparo esto con un artista que está pintando su lienzo. Obviamente, se necesita tener conocimientos técnicos en la vinificación y el envejecimiento, pero hay espacio para la intuición y la percepción personal.

¿Ha cambiado su nueva bodega el estilo de Le Pin?
Inauguramos la nueva bodega en 2011. No veo una gran diferencia en la calidad del vino, pero hay una gran ventaja en el hecho de poder trabajar de un modo aún más preciso y controlado en el sótano con una mejor selección de parcelas y una mejor higiene, y todo ello en el confort de una nueva bodega. En el pasado, logramos grandes resultados con una instalación mucho más artesanal. Hoy podemos controlar y vigilar la evolución del vino de una manera mucho más detallada.

Logo_LePin

¿Envejecen bien los vinos de Le Pin?
Creemos que cuando un vino ya es accesible de joven, no va a envejecer bien. Al principio, cuando los críticos cataron el 1981, 1982 y 1983 Le Pin eran tan buenos que no creíamos que iban a durar tanto tiempo. Con los años, Le Pin ha demostrado que esta teoría era errónea. Gracias a las generosos coleccionistas de Le Pin en todo el mundo, a veces tenemos la oportunidad de degustar vinos viejos; siempre estamos sorprendidos por la frescura y persistencia en estas añadas. También he probado el 1983, 1985, 1986 y 1988 recientemente en Alemania; venían de una bodega maravillosa donde los vinos se han guardado desde su salida al mercado y todos estaban llevando muy, muy bien su tiempo de guarda.

Mirando en su bola de cristal, ¿cómo ve la evolución de Pomerol y Le Pin en el futuro?
Creo que Pomerol seguirá siendo deseado por mucha gente y, consecuentemente, los precios de sus viñedos permanecerán altos lo que tristemente significa que los pequeños viticultores y las familias locales desaparecerán. Gracias a la reputación de los vinos como Pétrus, Vieux Château Certan, La Fleur y Le Pin, los vinos seguirán creciendo en importancia y encontrarán nuevos fans. Con respecto a Le Pin, tengo confianza en el futuro. Le Pin continuará cambiando de un año a otro y escucharé tanto a los enólogos mayores como a los jóvenes. Siempre hay algo que aprender. La nueva generación que está llegando (nuestros dos hijos, Georges y William), sin duda tendrán diferentes ideas, tal vez diferentes maneras de hacer las cosas. Sólo es importante prestar atención a lo que nos da la naturaleza cada año y adaptarse en consecuencia. Todavía estoy enamorado de Le Pin y Pomerol y me siento bien con respecto al futuro.

Jacques Thienpont
Después de trabajar en el negocio familiar desde 1975, La Maison de Négoce Thienpont en Etikhove fundada en 1842, Jacques Thienpont compró sus escasas 1,5 hectáreas de viñedo en 1979. A partir de ese momento empezó a elaborar su propio vino con medios modestos y la ayuda de su primo Alexandre. La familia se decantó por el nombre de Le Pin por el pino solitario que daba sombra a la casa. La excepcional tierra, el know how, la complejidad, la riqueza y la escasez del vino contribuyeron a que Le Pin se convirtiera en uno de los vinos más buscados. En 1987 se convierte en accionista de Château Certan y 10 años después se casa con Fiona Morrison M.W con la que tiene dos hijos, Georges y Williams. Su inquietud le lleva en 2010 a iniciar un nuevo proyecto con la compra de 8 hectáreas de viñedos, Château L’Si, situado en Saint Émilion, cuya primera añada fue la de 2012.

Impactos: 46

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *