¿Nos hemos desilusionado con Bordeaux?

Fiona Morrison M.W.

En el momento en el que me siento a escribir este artículo, Bordeaux se encuentra inmerso en la semana de venta a la avanzada (En primeur), finales de marzo-principios de abril. Se trata del momento en el que Bordeaux presenta su nueva añada digna o no de ser revisada por el mundo del vino. La calidad de la añada, así como la pregunta de si una añada debería ser vendida “a la avanzada”, se ha convertido en una cuestión bastante irrelevante. Es tan importante ver y ser visto en Bordeaux que si quieres afianzarte en el negocio, te unes a las masas yendo de Château a Château degustando el nuevo vino y estrechando la mano a elaboradores y propietarios famosos.

Es una buena oportunidad para inspeccionar los diferentes domaines y ver los últimos avances. Los caballos aran los bancales que, sólo por coincidencia, están justo al otro lado de la ventana de la sala de catas. Las mulas se pasean, las abejas hacen miel, se siega la cobertura vegetal para demostrar el trabajo en ecológico de los viñedos. (Quizás Bordeaux se ha unido a la agricultura ecológica tarde, pero está siendo adoptada con pasión por la mayoría de los Grand Crus y Châteaux más importantes). Mientras vas de las bodegas a las salas de cata, te encuentras con hileras de pequeños depósitos de acero inoxidable o salas que han albergado recientemente huevos de cemento. Se envían invitaciones grabadas, se personalizan libretas, se entregan cuadernillos profesionales que te dan las estadísticas esenciales de los vinos y, en caso de que hayas sobrepasado el punto de absorción y no puedas escribir más notas de cata, las brillantes descripciones de la añada que estás catando, están escritas. Bordeaux monta un gran show.

Entonces, ¿por qué existen rumores entre bastidores de que los vinos de Bordeaux son demasiado caros; que están pasados de moda; que ya no son importantes; que ya nadie compra Bordeaux para beber, sólo para invertir; que ya no puedes encontrar Bordeaux en las mejores cartas de vinos del mundo? Observando estas críticas desde el punto de vista de un productor, es muy difícil de entender. Nuestra agenda para la semana de En primeur está tan llena que no podemos satisfacer la demanda para nadie, excepto para nuestros clientes. Mientras catan y hablan de vino con nosotros, nos alaban y llenan de cumplidos. Aquí yace la complicada relación que el mundo del vino tiene con Bordeaux.

Existe una reacia admiración hacia el poder y el auténtico negocio de la región. Bordeaux supone un 2,5% de la producción de vino mundial procedente de un 1,5% de la superficie total de viñedos del mundo. Más de 110.000 hectáreas de viñedos cubren 60 apelaciones y producen casi 5 millones de hectolitros de fine wine. Además, Bordeaux logra vender parte de esta producción En primeur –como futuros vinos– fórmula que ninguna otra región de vinos top puede llevar a cabo. En la otra cara de la moneda, está el insignificante número de vinos de Bordeaux que aparecen en las listas de los mejores restaurantes y bares de vinos del mundo. Quizá esto sucede porque a los sommeliers les gusta descubrir nuevas regiones y variedades de uva, y Bordeaux, como Borgoña, es demasiado famosa. Quizá tiene también algo que ver con el punto clave de la venta de Bordeaux: la longevidad.

Hoy en día, donde más del 80% del vino se consume en el primer mes de compra, la longevidad puede parecer una ventaja extraña. Por este motivo, poca gente tiene un espacio reservado para una bodega de vino y muchos restaurantes simplemente no cuentan con la liquidez suficiente para guardar y criar los vinos en bodega hasta su madurez. Se necesitan como mínimo entre 10 y 15 años para que los Bordeaux top empiecen a mostrar toda su magia: esa hermosa mezcla de fruta e intensidad con aromas secundarios y terciarios a cedro, caja de puros, trufa y granos de café. Cuando llega este momento, Bordeaux sigue siendo imbatible. Gracias al clima marítimo de Bordeaux –su período vegetativo es sustancialmente más largo que en otras grandes regiones vitivinícolas– las uvas maduran lentamente y los taninos son más finos y más precisos que en las zonas más cálidas. Es esta calidad de tanino la que, para mí, posiciona Bordeaux frente a otras “mezclas bordelesas” ya sean de España, Italia, California o Chile.

Algunos podrán discutir que es precisamente la madurez exuberante de esas otras regiones la que ha provocado que Bordeaux se haya convertido en un “ha sido”. Sin embargo, la elegante frescura y su precisión tan bien ejemplificada por la añada 2014, es el estilo Bordeaux. La acidez es mucho más atractiva que la sobremaduración y el alcohol. La precisión ha llegado gradualmente: mientras Bordeaux ha empezado a entender mejor sus suelos, la selección de parcelas se ha convertido en un hecho de primordial importancia. La división de las mejores propiedades en pequeñas parcelas según el tipo de suelo, la edad de las viñas, el tipo de clon o porta injerto, la retención de agua y la exposición, probablemente ha hecho más por la calidad en Bordeaux en las dos últimas décadas que ningún otro avance. El hecho de que las mejores propiedades de Bordeaux cuentan hoy con los medios para llevar a cabo esta diferenciación de parcelas con una rigurosa selección en vendimia es vital para la calidad. Esto naturalmente tiene un precio, aunque el mercado está dispuesto a pagarlo.

Fiona Morrison y Jacques Thienpont

Fiona Morrison y Jacques Thienpont

Lamentablemente, como en otras grandes regiones vitivinícolas, hay un mundo aparte entre los cientos de vinos de primer orden (blue chip wines) que se venden bien En primeur y que se cotizan por encima de su precio inicial una vez embotellados, y el resto de châteaux que luchan por vender su cosecha antes de la siguiente vendimia. Sin embargo también en este punto, Bordeaux es difamado. Ha habido tantos avances en viticultura y  vinificación que, con el sombrero de négociant puesto, ha sido divertido encontrar multitud de vinos con una excelente relación precio/valor en Bordeaux. Bajo la superficie de los Grand Crus existe un espacio con otros vinos realmente interesantes.

Esta semana en Bordeaux se ha hablado mucho sobre el final de la era Parker (Robert Parker anunció recientemente que no puntuaría más los vinos de Bordeaux antes de ser embotellados y cedió sus obligaciones En primeur a Neil Martin). Más que lamentar la desaparición del “Papa de los Vinos”, puede que sea una oportunidad para que Bordeaux reflexione. La región debería levantar una estatua a Parker por su rol en hacer que Bordeaux volviese a ser deseable. No obstante, recientemente, su influencia ha tenido un efecto menos benigno. Los acontecimientos se han desarrollado de una manera un tanto desafortunada, ya que los productores de Bordeaux han elaborado vinos con una extracción excesiva, a menudo con un elevado contenido de alcohol y sobremaduración, con la esperanza que este estilo gustara más al paladar americano de Parker y ganaran esos puntos (Parker) tan preciados.

¿Es tan solo una coincidencia que en contraste al “estilo Parker”, la frescura y elegancia de la añada 2014 acabe con el reinado de Parker? Bordeaux ha llegado a la edad adulta y con esta madurez viene cierta fiabilidad. No necesitaremos más a un crítico para juzgar nuestros vinos pero damos la bienvenida a una multitud de diferentes paladares y bloggers. La influencia, al menos desde el punto de vista de los asistentes a la semana En primeur, ha pasado a las páginas web de los mejores importadores, bloggers y sommeliers. Bordeaux puede observar la crítica y los enfados del mundo del vino como una discusión de pareja: Bordeaux sabe que para los amantes del buen vino, él siempre tendrá un sitio perenne en sus corazones. Ahora la única cuestión es: ¿a qué precio?

Fiona Morrison M.W.
Fiona Morrison es Master of Wine con más de treinta años de experiencia en el negocio del vino en los EE.UU. y Europa. Junto con su marido, Jacques Thienpont, dirige dos domaines conocidos: Le Pin en Pomerol y L’IF en Saint-Émilion y es Directora Gerente de Thienpont. Fiona divide su tiempo entre Bélgica y Burdeos y también es escritora freelance sobre vinos y consultora de empresas como Brussels Airlines, Christie, LVMH y Autogrill. Además, forma parte de la junta directiva del Instituto de Masters of Wine en Londres y la Compagnie Maritime Belge en Amberes.

Impactos: 146

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *