Priorat 2014 por Alvaro Palacios

Abundante y rica cosecha de azúcar y acidez gloriosa

Una abundante cosecha que ha transcurrido en su esplendor debido a la ausencia de estrés hídrico. Un verano típicamente seco y de días muy frescos, con noches templadas, que han marcado medias más altas de lo normal. Un mes de septiembre lluvioso y cálido, con temperaturas muy altas que se prolongaron hasta octubre, sin la típica entrada del viento seco del noroeste, el serè. En este contexto, las uvas maduraron entre algunos ataques de botritis y un lecho de pizarras húmedas, que contuvieron una graduación alcohólica que finalmente fue muy moderada. Mientras, la estructura tánica, la concentración de sabores y su refrescante acidez, son de una intensidad y expresión fuera de lo común.

El invierno

Tras la vendimia de 2013, en el mes de noviembre disfrutamos de unas lluvias pre-invernales de 180 litros, que cayeron durante sólo cuatro días. Ya en el nuevo año 2014, en enero volvimos a recibir 71 litros de lluvia. Ese primer mes, así como febrero, transcurrieron con temperaturas suaves o más altas de lo normal, con tan sólo dos días por debajo de los cero grados. Tras muchas semanas sin lluvias, la brotación se desarrolló en las fechas habituales, durante los últimos días de marzo. Ya entrados en abril llegaron las precipitaciones de este mes tan típico en acopio de aguas, sumando 108 litros en 11 días de lluvias bien recibidas.

Una exitosa floración, una cosecha generosa

Durante la primera quincena de mayo y con 22 litros de lluvias acumulados, el ambiente se presentó húmedo y fresco. Tras algo de inquietud por la floración, la gran cantidad de uvas de garnacha culminó con un cuajado del 100% de las flores.

Verano de días frescos y típicamente seco

Durante el mes de junio cayeron unos 10 litros y el día 17 sufrimos una pedregada que desgraciadamente afectó muchas zonas de la vila de Bellmunt incluyendo nuestra nueva viña Obaguetes. Ello imposibilitó elaborar una cantidad mínima para su comercialización, impidiendo su inminente puesta de largo en el mercado. Los meses de julio y agosto se sucedieron luminosos y frescos en general, con apenas 10 litros de lluvia respectivamente.

Un dato curioso de este verano fue la media de temperaturas superior a lo normal, pues si bien los días, muy frescos, no sobrepasaban los 30ºC, las noches no descendían a su frescura habitual. Y es que la ausencia de los vientos del serè, secos y fríos, fue ocupada por la continua humedad y a las temperaturas más suaves que aportaba la garbinada, el viento de sureste que viene del mar Mediterráneo y que acabaría dominando prácticamente todo el verano.

La alta humedad relativa provocó una vegetación exuberante en su verdor. La fotosíntesis de las plantas se adivinaba alegre y gozosa, aunque también nos hizo trabajar con mas atención a la hora de prevenir los ataques parciales de oídio.

Cálida humedad ante el arranque de la vendimia

El final de agosto quiso insinuarse más fresco, pero en general el dominio del calor y la humedad del mar imprimieron en el ambiente y la tierra una humedad realmente alta, de xafogor o bochorno. A ella se sumaron las primeras lluvias de septiembre, que llegarían el día 5 y continuarían con intensidad a partir del día 19 con 27 litros y el 22 y 30 con más de 50 litros. Lógicamente, todo este ambiente húmedo ralentizó mucho la maduración y el desarrollo de los azúcares.

Nunca llegaba el viento del noroeste que habitualmente refresca y seca suelos y uvas y, por el contrario, el calor se adentraba con intensidad en octubre, obligándonos a instalar un enorme contenedor de frío industrial para mantener las uvas frías antes de su transformación.

En el viñedo de L’Ermita, cuatro personas de nuestro equipo salvaguardaron las uvas grano a grano, retirando con pinzas cualquier baya afectada de botritis durante unos 25 días antes de su vendimia.

La mayoría de las vendimias se realizaron entre el día 6 de octubre (San Bruno) fecha histórica de arranque de la cosecha en el Priorat, y el día 15. Entre tanto, el 12, día de la Virgen del Pilar, cayeron 9 litros que pusieron a prueba nuestra capacidad y coraje para aguantar y seguir dejando las uvas de L’Ermita tras una pequeña pre-vendimia por la mañana de las zonas más productivas de esta viña.

Alvaro Palacios_Priorat_Vila Viniteca

Por fin el viento de noroeste

A partir del 17 de octubre cambió el tiempo y llegó el serè, sorprendiéndonos como algo que ya no existía en nuestro recuerdo. Cambió el sino y empezamos a sentir el sano frescor.

De repente recordamos que el otoño existe y que había llegado su primera sensación de luz y frescura del norte, y así, habiendo esperado entre 7 y 10 días más, comenzamos la vendimia de L’Ermita el día 24 y posteriormente las zonas un poco más tardías, el día 27.

El misterio de la naturaleza es imprevisible

Si me hubieran preguntado por los vinos de esta añada antes de ver acabada la primera fermentación, maceración y prensado, la respuesta habría sido de pocas esperanzas. Los días fríos de verano seguidos de las angustiosas lluvias de septiembre fueron ingredientes que para cualquier viticultor de la zona no auguraban ningún viso de calidad.

Sin embargo, el misterio y los caprichos de la naturaleza parece que se han aliado para dejarnos en la más absoluta perplejidad cuando comenzamos a probar los primeros vinos terminados. La primera sensación, con la gran intensidad de color, sus ricos taninos y enorme vinosidad, fue de sorpresa, asombro y alegría.

Los vinos de este controvertido año 2014 son de los mejores que hayamos producido en los últimos tiempos. Tan solo un poco distanciados de la gran añada precedente pero tan ricos como la 2012 y sobretodo más ácidos y vivos.

Su buenísima estructura y acidez, gran riqueza de sabores y suficiente concentración permiten presumir de la delicadeza aromática con destellos de mil detalles. La armonía basada en una graduación más contenida de lo habitual nos deja con una sensación muy natural, donde su jugosa fluidez envuelta de frutos y flores de primavera transcurre con la pureza del cuidado de estas viñas elegidas. La calidad y la singularidad mas bella, el capricho brujo de la naturaleza.

Fechas de Vendimia:
Vi de Vila Gratallops, 2014 del 12 al 24 de octubre
Finca Dofí, 2014 del 6  al 10 de octubre

L’Ermita, 2014 del 24 al 27 de octubre

Consulta los vinos a la avanzada de Alvaro Palacios aquí.

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