Rhône 2019 por Michel Tardieu

¡Una cosecha de extremos y paradojas!

No está en nuestra naturaleza ser pesimistas. Todavía menos ser alarmistas. Pero la fuerza de la situación se nos impone: el viñedo francés sufre frontalmente los efectos del cambio climático. No es un caso aislado. Obviamente. Simplemente, estamos, aquí, en condiciones de tomar las medidas de esta alteración, cosecha tras cosecha …

La cosecha de 2019 estuvo marcada por una sequía extrema. Entre abril y septiembre, los viñedos no se beneficiaron de ninguna lluvia importante. La poca agua que caía se evaporaba antes de haber humedecido el suelo. Para añadir a la catástrofe anticipada, el mes de junio rompió récords de calor.

El desastre, considerando los volúmenes o la calidad, solo podía ser mayor. Sí, pero… pero las viñas, y especialmente las viejas viñas, tienen una capacidad de resistencia, de resiliencia, que impone respeto… Solo podemos observar. Y admirar humildemente esta planta que se esfuerza por adaptarse… Y nos estremece la idea de que, un día, los trastornos actuales superen los umbrales permitidos, y que nuestras maravillosas variedades de uva se vean obligadas a desaparecer…

Finalmente, llegó el momento de la vendimia… Sin agua en los suelos. Apenas unas pocas gotas… ¡Y ese fue el momento en que la Madre Naturaleza nos brindó una pequeña ayuda! A mediados de septiembre, las lluvias salvadoras, de unos veinte milímetros, cambiaron por completo la cara de la vendimia. Las viñas, que a causa de la falta de agua y los fuertes calores se habían estresado, se relajaron, y las maduraciones fenólicas se desencadenaron… ¡Una apuesta ganadora para los vignerons que eligieron ser pacientes! Pero, cómo no preguntarse: ¿cuándo se han convertido los milagros en ingredientes cada vez más indispensables con cada nueva añada…?

El sur del Ródano

Paradójicamente, los vinos blancos muestran una bella frescura aromática y gustativa. Preciosos equilibrios armonizan la concentración subyacente… La mineralidad, resaltada por prácticas culturales, saludables y adaptadas, estructura los vinos. Los tintos son estructurados, densos y profundos. Una síntesis entre las cosechas de 2007 y 2016. Y así, al final, la 2019 será probablemente valorada como una de las “Añadas de Leyenda”…

El norte del Ródano

A pesar del carácter solar de la añada, los vinos honran con razón a sus terroirs. Los blancos, igual que los tintos, son nobles, precisos, armoniosamente caracterizados. ¡A ellos también se les augura un futuro brillante…!

Impactos: 259

Deja un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *