Ribera del Duero 2015 por Peter Sisseck

Climatología 2015 Ribera del Duero

cliamtología

La añada 2015 viene marcada por un verano caluroso y seco que propició la tendencia de una maduración rápida y de escasa producción en comparación con años anteriores. La salida del invierno se produjo con unas reservas normales de agua en el subsuelo. Sin embargo la primavera fue muy seca, con unas lluvias abundantes hacia el período de la floración (mitad de junio). El verano ha sido normal, con algunas tormentas bien escalonadas y no demasiado fuertes. El otoño ha sido muy seco. La ausencia de variación térmica día-noche, característica de la zona de Ribera del Duero, a mediados de septiembre nos obligó a un seguimiento exhaustivo de los parámetros de maduración para entender el avance fenológico en la uva en este final atípico de maduración. A nivel de las temperaturas, los meses de mayo y de julio fueron especialmente cálidos, estando el resto de los meses dentro de la media normal. Esto acumuló un importante avance en el ciclo de la vid. No hubo ninguna lluvia en la fase de maduración de la uva, por lo que la vendimia se desarrolló con normalidad, sin paradas y de forma anticipada respecto a la media habitual. El ambiente seco facilitó una buena sanidad generalizada de la uva.

tabla 2 PSY

El mes de julio fue cálido y seco, lo que paró la vegetación propiciada por las precipitaciones del mes de junio justo al inicio del envero. La ausencia de estrés ambiental permitió a la planta avanzar a buen ritmo, sin paradas, durante todo el verano. Eso llevó a vendimiar prácticamente toda la uva en la última semana de septiembre. Pudimos comprobar que en viñedos algo más jóvenes o en parcelas de suelos menos propensos a la retención de agua en profundidad debido a su composición, las cepas entraban en estado de bloqueo, cerrando estomas y deteniendo el proceso fotosintético para defenderse del estrés hídrico y en consecuencia ralentizando la maduración. Se hizo un trabajo de seguimiento casi quirúrgico para seleccionar el momento de vendimia de cada parcela en el punto exacto en el que la uva dejaba de evolucionar de forma positiva permaneciendo más tiempo en el campo. Tras el estudio de todos estos datos se tomó la decisión de iniciar la vendimia el 21 de septiembre con la intención de equilibrar acidez, estructura y fruta. En líneas generales, el año 2015 ha sido un año con un grado alcohólico medioalto, con una acidez medio-baja y con una buena expresión aromática plenamente madura, a pesar de haberse vendimiado en septiembre.

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