Venta a la Avanzada 2020. La situación del mercado

Después de un complicado año 2020, con una extraña campaña de venta a la avanzada de la cosecha 2019 debido a la crisis sanitaria y económica causadas por la Covid-19, parece que, con la nueva situación mundial ocasionada por la vacunación masiva de la población, y una progresiva apertura de restaurantes, bares y hoteles, una nueva normalidad empieza lentamente a traer un poco más de optimismo al mercado global de los Grandes vinos, siempre tan sensible a la economía y al estado anímico de cada país.
El año pasado, las medidas sanitarias y los confinamientos marcados por cada estado impidieron las siempre esperadas y tradicionales degustaciones más o menos multitudinarias de los vinos de Bordeaux. Para paliar la falta de clientes y no saltarse un año la tradicional comercialización de la cosecha a la avanzada, la mayoría de châteaux decidieron enviar muestras a los críticos más influyentes del mundo, para que pudieran degustar en primicia y en sus países la nueva añada. Pero, ¿cómo viajaron esas muestras de barrica a miles de kilómetros en un momento en el que el vino se muestra tan frágil?

Este año, las condiciones sanitarias obligaron también a realizar una campaña “a distancia”, pero con la experiencia del año anterior, con los Teams y Zooms ya más generalizados y habituales, los periodistas y comerciantes de medio mundo pudieron catar las muestras de barrica que recibían por courrier en mejores condiciones y con la presencia virtual y las explicaciones del productor. En Vila Viniteca visitamos Priorat en enero, Rioja en febrero, Gredos en abril y Ribera del Duero en junio. La semana del 3 al 6 de mayo viajamos por fin a Bordeaux, realizando el viaje “en primeur” más tranquilo de los últimos 21 años, concentrando las visitas en los châteaux más interesantes y degustando también un buen número de muestras en un Négociant. El ambiente era raro y bien distinto al ritmo maratoniano habitual de una agenda apretada y llena de citas y visitas concertadas. En los châteaux –y debido a todas las medidas anti Covid-19–, las degustaciones eran privadas o en grupos muy reducidos, se suprimieron las tradicionales degustaciones de la Union des Grands Crus de Bordeaux y la ausencia de clientes americanos y asiáticos reducía sustancialmente el número de asistentes. A principios de junio, organizamos también para el equipo de Vila Viniteca y en pequeños grupos, un buen número de degustaciones de los 2020 en nuestras instalaciones de Barcelona y Madrid. Asistieron para presentarnos sus vinos Bertrand Sourdais, Daniel Landi y Fernando García, Carlos y Patricia López de Lacalle, Marcos y Eduardo Eguren, Benjamín Romeo, Álvaro Palacios y Ricardo Pérez Palacios. También degustamos las muestras enviadas por Tardieu-Laurent, Clos des Fées y Niepoort.

La campaña de venta a la avanzada del año pasado terminó sorprendentemente mejor de lo esperado. El descenso de precios entre un 10 y un 30% de la mayoría de châteaux y, en España, el gesto de Peter Sisseck y Álvaro Palacios reduciendo las tarifas aproximadamente un 10%, hicieron que sus vinos se agotaran rápidamente. Con la campaña 2019 “salvada” llegaría la cosecha 2020, marcada por una buena calidad y una reducción importante en la cantidad de los vinos de numerosas bodegas. Los châteaux decidieron volver a posicionar sus tarifas a precios cercanos a la cosecha 2018 y en algunos casos pusieron a la venta menos cajas a la avanzada. La campaña de la añada 2020 ha sido de las más largas de los últimos años, terminando prácticamente el 30 de junio con la salida de los últimos châteaux. La demanda ha sido enorme y la restricción en la oferta ha hecho difícil conseguir los cupos deseados de las etiquetas más icónicas.

En España la situación es parecida. Los grandes vinos están cada vez más buscados por los restaurantes y coleccionistas, y la cantidad tan limitada de algunas cuvées nos obliga a comercializarlos proporcionalmente, intentando respetar a los clientes históricos. Están prácticamente agotados antes de su salida los vinos de Peter Sisseck, el excepcional 2020 de L’Ermita y La Faraona de Álvaro Palacios y Ricardo P. Palacios, todas las garnachas de Gredos de Comando G –que prometen otra añada memorable– y La Nieta de Marcos y Miguel Eguren. De Portugal, el deseado Coche blanco de Dirk Niepoort; y de Bordeaux los rarísimos y escasos Château Lafleur y Le Pin de Pomerol.

Impactos: 250

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