La Maison Romane

La Maison Romane
Bourgogne
Vosne-Romanée (France)
Foundation year: 2005

El retorno a las raíces. Cuando Oronce de Beler en 2001 entró a trabajar en La Revue du Vin de France (prestigiosa revista del sector vinícola francés) poco se imaginaba que 4 años más tarde estaría fundando su propia bodega en la Côte de Nuits. La ilusión de elaborar su propio vino fue su estímulo para cambiar su vida en París por la tranquilidad de Vosne-Romanée.
Oronce estudió viticultura y enología en el Lycée Viticole de Beaune en 2004. Un año más tarde conoció a David Juillard, otro estudiante de viticultura de Beaune, y juntos se convencieron de que el mejor proyecto sería el que empezaran ellos mismos. Fue Jeremy Seysses, propietario de Domaine Dujac, quien se animó a venderles parte de la producción de unas fincas que había comprado ese año y con esa uva sacaron su primera añada, un vino de village y un 1er Cru.
En 2005 se instaló en una vieja casa del s. XVI en el centro del pueblo, conocida como La Maison Romane, de donde surgió el nombre de su proyecto. Justo debajo de la vivienda se encuentra la pequeña bodega, excavada en la roca y que decidió mantener sin restaurar y con el mismo aspecto que tenía cuando vivieron en ella los viñadores del s. XVI.
Oronce es un négociant, no posee ninguna parcela en propiedad. Desde su primera añada en 2005, se abastece de viticultores, en los que confía plenamente, y a los que compra las mejores uvas. Elabora vinos desde Chablis a la Côte de Nuits pasando por la Côte de Beaune, la Côte Chalonnaise o el Macônnais.
Para Oronce, la enología es igual de importante que la viticultura, y el vino es resultado de la suma de la naturaleza y del ser humano. Las uvas deben proceder de viñedos con una agricultura ecológica y biodinámica, respetando siempre la forma de trabajar en consonancia con la tradición. El arado se realiza con caballos percherones, y durante la vendimia, siempre manual, se realiza una doble selección: una en el viñedo y otra al entrar en bodega.
Los racimos fermentan enteros y sin despalillar, lo que potencia los aromas frescos y afrutados. Las levaduras empleadas son indígenas, propias de la uva, y durante la fermentación alcohólica se realizan muy pocos remontados, y muy suaves, para no romper las bayas. Cuando la fermentación está a punto de finalizar, realiza bazuqueos para romper toda la uva, que, al liberar más azúcar, alarga el proceso fermentativo. Una manera de vinificar que reduce el contenido tánico de sus vinos, que describe como etéreos, ligeros y refinados, en lugar de perseguir la máxima extracción. La crianza se lleva a cabo entre 15 y 19 meses en barricas de roble francés procedentes de Tronçais. Los trasiegos se realizan exclusivamente por gravedad, sin recurrir a bombas. Los vinos de La Maison Romane se embotellan sin sulfitos añadidos, con niveles naturales próximos a cero.