
Castell del Remei, donde ya se tiene constancia de la elaboración de vino en el año 1780, está considerada la primera bodega catalana que elaboró y etiquetó vinos con crianza. Situado en el municipio de Penelles, en la Noguera, es propiedad de la familia Cusiné desde 1982 y, desde entonces, se ha convertido en toda una institución en la DO Costers del Segre.
Actualmente, con Tomàs Cusiné al frente, la bodega dispone de 100 hectáreas de viñedos propios donde se cuentan las variedades autóctonas garnacha, ull de llebre, cariñena, trepat, malvasía y macabeo, además de las de origen francés cabernet sauvignon, syrah, chardonnay y sauvignon blanc que la bodega introdujo en la Península en el siglo XIX.