Selección del mes

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SELECCIÓN Nº. 286, FEBRERO DE 2019

“Novedades con personalidad”

1 Cérvoles Blanc 2017 (DO Costers del Segre)
1 Auténticos Viñadores Chuzos de Punta 2017 (DO Ribeira Sacra)
1 Dominio de Anza 2016 (DOCa Rioja)
1 Viñas Viejas de Pegaso Pegaso Zeta 2016 (Castilla y León)
1 Pedro Parra y Familia Imaginador 2016 (Chile)
1 Colet-Navazos Reserva Extra Brut 2014 (DO Penedès)

Precio especial socios de “El Club”: 95,95€

Nuevas añadas y nuevos vinos en nuestra selección de febrero. Los socios de El Club recibirán seis botellas (un blanco, cuatro tintos y un espumoso) de pequeños proyectos de autor. Desde Costers del Segre, la nueva añada de Cérvoles Blanc, un fantástico blanco elaborado magistralmente por Tomàs Cusiné. Chuzos de Punta 2017 se elabora con  una deliciosa mencía de Ribeira Sacra, donde Luis Miguel Fernández (Camino del Norte) ha iniciado su proyecto Auténticos Viñadores. Dominio de Anza 2016 es el vino de entrada a la gama del nuevo proyecto de Diego Magaña en Rioja, elaborado principalmente con tempranillo. Pegaso Zeta nace de viejas viñas de garnacha situadas en Cebreros (Ávila) que el polifacético Telmo Rodríguez junto con el expiloto Carlos Sainz salvó de su desaparición. Imaginador 2016 es la carta de presentación de Pedro Parra, uno de los mejores especialistas mundiales en el conocimiento de suelos vitivinícolas. Un tinto de su proyecto personal en Itata, al sur de Chile, elaborado con cinsault que nace sobre rocas de granito. Y, finalmente, el espumoso Colet-Navazos Reserva Extra Brut 2014, una edición limitada que nace de la unión entre los miembros de Equipo Navazos y Sergi Colet que, entre 2005 y 2006, se empezaron a plantear la elaboración de espumosos en el Marco de Jerez. 

CÉRVOLES. DO COSTERS DEL SEGRE
Tomàs Cusiné Barber, empresario vitinicultor, es propietario de las bodegas Cérvoles Celler, Tomàs Cusiné, Castell del Remei y Cara Nord. Hace más de 30 vendimias que Cusiné se inició como elaborador en la bodega familiar de Castell del Remei, empresa con la que, buscando el terruño y los viñedos de montaña, en 1997, adquirió Cérvoles Celler. En la misma zona, en 2003 decide emprender un proyecto personal que se convierte en la bodega que lleva su nombre, en el pueblo de El Vilosell. Experto en la DO Costers del Segre, traspasa los límites de la demarcación creando Cara Nord Celler, situado en la DO Conca de Barberà.

El excelente trabajo desarrollado por Cérvoles Celler, desde la primera cosecha hasta hoy, se fundamenta en una selección estricta de los racimos y en una cuidadosa elaboración, pero, sobre todo, en una intensa búsqueda de fincas y microclimas idóneos para la plantación de nuevas viñas dentro de la Denominación. Sus viñas se encuentran en la vertiente norte del Montsant, a 700 metros de altitud, en la comarca de Les Garrigues y limitando con el Priorat por la Serra de la Llena. Un total de 102 hectáreas, con 32 hectáreas de viñas plantadas sobre suelos de textura franco-arcillosa con abundancia de gravas que permiten un buen drenaje. La orografía de la zona es más accidentada que en el interior de la denominación.

Las variedades plantadas son las blancas macabeu y chardonnay y las tintas cabernet sauvignon, merlot, garnacha y tempranillo, que se plantaron entre 1960 y 1989. La bodega cuenta con un gran parque de barricas, que llega hasta las 300, de 12 toneleros diferentes. Todas ellas son de roble francés, mayoritariamente Allier y principalmente nuevas, aunque también de primer y segundo año. Elaboran dos vinos blancos (Cérvoles Colors Blanc y Cérvoles Blanc) y cuatro tintos (Cérvoles Colors Negre, Garnatxa de Cérvoles, Cérvoles Negre y Cérvoles Estrats). Actualmente los vinos de la bodega forman parte del selecto grupo Grandes Pagos de España, asociación de fincas vitivinícolas de toda España que defienden y propagan la cultura del vino de terruño.

Cérvoles Blanc 2017 es una selección de macabeu de Finca Cametes y chardonnay de Finca Oliveres con una crianza de 8 meses en barrica. La fermentación y la crianza se hizo en contacto con sus lías en foudre de 3.000 litros (macabeu) y barricas nuevas de roble francés (Saury, Dargaud & Jaegle y Berthomieu) de 225 y 600 litros con battônages periódicos. 

Cérvoles Blanc 2016 tiene un bonito color dorado muy brillante y límpido. En nariz aparece toda una sinfonía de aromas cítricos que recuerdan al limón, así como al melocotón blanco, unidos con notas de cedro y vainilla aportadas por su paso por barrica. En boca invade el paladar con volumen y una jugosa y untuosa textura. Deja un delicioso recuerdo final muy intenso de frutas blancas maduras y una frescura final cítrica que te invita a tomar una segunda copa. Un fantástico blanco de cabecera compañero ideal de arroces de mar y montaña, pescados a la brasa o salsas cremosas y carnes blancas. Para disfrutar desde ahora, aunque alcanzará una mejor definición con un año en botella. Servir entre 6 y 8ºC en la copa Chianti de la serie Vinum de Riedel (6416/15) o la Viognier/Chardonnay de la serie Veritas de Riedel (6449/05). 

Cérvoles Blanc 2017 es intensidad y complejidad. Un blanco único que nace en el corazón de Les Garrigues”, lo definen desde la bodega. 

AUTÉNTICOS VIÑADORES. DO RIBEIRA SACRA
El nuevo proyecto de Luis Miguel Fernández, sumiller Sherry Master y CEO de Camino del Norte, reúne vinos únicos de algunos de los viñadores más auténticos de Galicia, el Bierzo y Salamanca. Vinos artesanos, de cepas viejas, pequeñas producciones, puros y con una gran personalidad. Actualmente, el proyecto cuenta con seis vinos.

En Ribeira Sacra, el viñador protagonista es Ramón Marcos, con más de 20 años dedicados al mundo del vino y cuyos viñedos se encuentran en las vertiginosas laderas del Sil, donde practica una auténtica viticultura heroica, junto a su familia. El paisaje de Ribeira Sacra es único y majestuoso. Se compone de 20 municipios que se sitúan a lo largo de las riberas del Miño y del Sil, al sur de la provincia de Lugo y al norte de Ourense. Los suelos de la zona mezclan partes arenosas y limosas con arcilla y son de origen granítico. La variedad autóctona es la mencía, que se complementa con las variedades merenzao o sousón. En concreto, el viñedo de Ramón Marcos está plantado con viñas viejas de mencía, situadas entre Doade y Lobias, con grandes inclinaciones y un microclima propio. 

Auténticos Viñadores Chuzos de Punta 2017 es un ensamblaje de 95% mencía y 5% merenzao de viñas viejas de más de 50 años del Pago As Borreas (Doade), cultivadas en terrazas con una inclinación media de 45%. Los suelos son de granito y pizarra y tienen una altitud de 430 metros sobre el nivel del mar. Su viñador es Ramón Marcos. La vendimia se realizó la 2ª semana de septiembre de forma manual y las uvas se transportaron en cajas a través de raíles por la fuerte inclinación del terreno. Los racimos se seleccionaron en mesa de selección y se elaboró de manera tradicional en depósitos de acero inoxidable de pequeña capacidad. Crianza durante 6 meses en barricas de roble francés. Producción de 3.941 botellas.

Auténticos Viñadores Chuzos de Punta 2017 tiene un bonito color granate. En nariz es embriagador, revela intensas notas de frutas rojas maduras como las fresas y las frambuesas con un toque de violeta y una punta de piruleta. En boca tiene una entrada delicada y sedosa, el vino envuelve el paladar con unos taninos pulidos y delineados. Al final, destacan los aromas de fruta, un recuerdo más balsámico de hinojo y una sutil nota de hojas de tabaco. Un vino fresco y de carácter atlántico que acompañará desde una tabla de embutidos a quesos de oveja o carnes de ave guisadas. Para disfrutar desde ahora y hasta 2022, a una temperatura de entre 14º y 16ºC, servido en la copa Chianti de la serie Vinum de Riedel (6416/15).

Auténticos Viñadores Chuzos de Punta 2017 es un vino fresco, delicado y elegante que representa de una manera fiel el terroir y la esencia más pura de la viticultura heroica de la Ribeira Sacra”, afirma Luis Miguel Fernández.

DOMINIO DE ANZA. DOCa RIOJA
Dominio de Anza es el proyecto de Diego Magaña Tejero, joven navarro de familia con tradición vitivinícola –Bodegas Viña Magaña–, con experiencia también en Burdeos, Borgoña, Argentina y Chile. Después de elaborar en el Bierzo con la ayuda del enólogo Raúl Pérez, decidió aventurarse en la Rioja Alavesa, una zona que siempre le había gustado y que, además, estaba muy cerca de su Navarra natal. Así que en 2015 se decidió y buscó uva para elaborar un vino en la zona de Laguardia y Elvillar. Allí contó con la ayuda de David Sampedro (Bodegas Bhilar), enólogo de contrastada experiencia en esa parte de la Rioja, y decidió comprar un viñedo prácticamente abandonado que estaba a punto de ser arrancado. La parte más alta de la viña está plantada con pie franco. Se trata de unos 1.500 m2 que se ara con caballo, imposible de mecanizar, orientada al este y, sobre todo, protegida de los vientos del norte… Así fue como en 2016 con su viñedo en propiedad y un poco de uva que compró al mismo viticultor de Laguardia, Elvillar y Kripan –lo que le brindó la oportunidad de probar las diferencias entre los pueblos– hizo su primera vendimia. Ese primer paso le abrió el camino para comprar 0,5 ha más repartidas en tres viñas diferentes en Elvillar. Pendiente queda adquirir otras 0,7 ha. La idea de este proyecto es elaborar un vino serio en una de las zonas más nobles de la Rioja. Dominio de Anza 2016 es su puerta de entrada a este nuevo proyecto. 

Dominio de Anza 2016 está formado con un 95% de tempranillo y un 5% repartido entre viura, malvasía, graciano y mazuelo. Los viñedos tienen una edad media de 60 años y se vendimiaron entre el 7 y el 21 de octubre. Se encuentran en los pueblos de Laguardia y Elvillar, cerca de las faldas de la Sierra de Cantabria, y se caracterizan por suelos arcillo-calcáreos con mucho porcentaje de limo y caliza activa. Se vinificó en barricas de 500 litros con una maceración de 21 días y un remontado suave diario. Se ha criado durante 14 meses en barricas usadas de roble francés de 500 litros. Producción de 5.200 botellas. 

Dominio de Anza 2016 tiene un color granate profundo. En nariz aparecen delicadas notas de frutas rojas y negras como las moras y los arándanos con un refrescante perfume de eucalipto. En boca es grueso y voluminoso, con una textura aterciopelada de taninos carnosos y sedosos. Gran frescura perfectamente equilibrada con el cuerpo, donde destacan los aromas de fruta negra fresca, regaliz y un recuerdo de cedro que le otorga complejidad. Un vino intenso y seductor que puede ser el acompañante ideal de carnes rojas a la brasa o guisadas, arroces de montaña o quesos curados. Para disfrutar desde ahora y durante los próximos 5 años, servido entre 15 y 17ºC en la copa Cabernet/Merlot de la serie Vinum de Riedel (6416/0) o la Syrah de la serie Vinum de Riedel (6416/30).

Dominio de Anza 2016 es un vino de perfil fino, fresco y con un matiz calcáreo muy marcado. En boca tiene cuerpo medio y largo, que irá creciendo con el tiempo. Puro, honesto y limpio”, en palabras de Diego Magaña. 

VIÑAS VIEJAS DE PEGASO (TELMO RODRÍGUEZ Y CARLOS SAINZ). CASTILLA Y LEÓN
Telmo Rodríguez Hernandorena estudió biología en Bilbao, enología en Burdeos y trabajó en la bodega familiar de Remelluri en Labastida (Rioja Alavesa) hasta 1997, período en el que contribuyó a la renovación de los vinos riojanos. Desde 1994, dirige su Compañía de Vinos Telmo Rodríguez que ha conseguido sumar un total de 355 pequeñas parcelas, unas 80 hectáreas y 43 variedades de uvas autóctonas y está presente en muy distintas regiones del mapa vitícola español (Rioja, Rueda, Ribera del Duero, Cigales, Toro, Málaga, Galicia, Málaga, Alicante y Ávila).

Carlos Sainz, expiloto de rally (Campeón del mundo en 1990 y 1992, Subcampeón otros cuatro años y 5 terceras posiciones, entre otros títulos), despertó su faceta empresarial cuando se retiró una temporada de los circuitos de carreras.

En 1999, ambos se encontraron en Cebreros (Ávila). Telmo Rodríguez era un enamorado de la garnacha de la zona y Sainz quería montar una bodega y consideró prometedora la parte alta del pueblo conocida como Arrebatacapas. Ambos se encontraron allí comprando viñedos, así que dejaron a un lado la competencia y se asociaron en un proyecto que llamaron Viñas Viejas de Pegaso y que se inició ese mismo año. La viña se encontraba en un lugar olvidado, difícil de trabajar, pero donde habían sobrevivido cepas de garnacha a más de 1.000 metros de altura, localización que atempera las altas temperaturas del verano. Se trataba de un pueblo de paso que fue un centro vidriero y donde, durante el siglo XIX, la viticultura tuvo una gran importancia. La ladera de Arrebatacapas, además, expresa a la perfección la pizarra de Gredos, aunque más tarde encontraron rincones con suelo de granito.

La añada 2015 fue seca y calurosa, pero la 2016 supuso un soplo de aire fresco. Ese año se caracterizó por un otoño con lluvias y un invierno templado hasta febrero, cuando bajaron las temperaturas y volvieron las lluvias hasta el mes de junio. El verano fue fresco hasta principios de septiembre. En ese contexto, nace Pegaso Zeta 2016, elaborado con garnacha de Cebreros (Ávila) de viñas ecológicas plantadas en vaso y situadas en los parajes de El Robledillo, El Mojón y Presidente. Los suelos, poco profundos y con muy buen drenaje, son una mezcla de pizarra y granito sobre una base de roca magmática. Tras la vendimia manual, el vino pasó 6 meses en barricas francesas de 500 litros de diferentes edades y orígenes, y otros 6 en depósitos de acero inoxidable.

Pegaso Zeta 2016 tiene un sugerente color rubí pálido con reflejos grana. En nariz desprende aromas de delicadas frutas rojas frescas como la grosella y la frambuesa que se combinan con una sutil nota de violeta y un toque de regaliz y roble. En boca es ligero y ágil con una textura perfilada rellena de taninos etéreos y pulidos. El vino exhibe mucha frescura y deja intensos recuerdos de frutas silvestres como los madroños y las fresas de bosque. Un seductor tinto de Telmo Rodríguez que hará las delicias acompañando embutidos ibéricos, quesos de oveja o carnes blancas a la brasa. Para disfrutar desde ahora y durante los próximos 3 años, entre 14 y 16ºC, en la copa Tempranillo de la serie Vinum de Riedel (6416/31) o en la copa Chianti de la serie Vinum de Riedel (6416/15).

“Llevamos desde el año 1999 trabajando con las garnachas de Gredos. No ha sido un camino fácil. Hemos tenido que proteger estos viñedos imposibles, haciendo una viticultura excepcional y

elaborando vinos a veces al alcance de unos pocos. Ahora, casi 20 años después, elaboramos este vino más sencillo y expresivo, que ayudará a que Cebreros, sus viñedos y sus viticultores, sean reconocidos y disfrutados por más gente”, explica Telmo Rodríguez sobre Pegaso Zeta 2016. 

PEDRO PARRA Y FAMILIA. CHILE
Pedro Parra es uno de los mejores expertos a nivel mundial en suelos vinícolas y su análisis. Se formó en Borgoña junto con su amigo y socio Louis Michel Liger-Belair. Su experiencia como consultor desde 2003, le ha llevado a visitar viñedos y bodegas, y a catar y trabajar en las mejores zonas del mundo como Chile, Argentina, Estados Unidos, Canadá, Uruguay, España, Francia, Italia, Armenia y Perú. Ha sido también un personaje clave de los nuevos movimientos de vinos de terroir de Chile y Argentina. Su gran pasión en la elaboración de vinos de terroir, le llevó a Altos de las Hormigas en Mendoza junto a Alberto Antonini y Attilio Pagli. Y, a Chile, junto a François Massoc y Louis Michel Liger-Belair, para trabajar en los proyectos Aristos y Clos des Fous. En 2013 emprendió su propio proyecto junto a sus hijos y su esposa bajo el nombre Pedro Parra y Familia en Itata, al sur de Chile, el primer territorio que escogieron los españoles para plantar viñedos en 1550.

Después de cinco años visitando diferentes parcelas de Itata y excavando en cada esquina de la zona, catando y vinificando, llegó a la conclusión de que se trataba de un Cru de gran calidad para elaborar. Esa calidad junto a su conocimiento adquirido, principalmente en Oregon y Borgoña, le han ayudado a elaborar sus vinos.

Todos sus vinos se fermentan en tanques de cemento y en depósitos abiertos de acero inoxidable de 30 HL. La fermentación se realiza por infusión, con bombeos muy cortos y los vinos se vinifican con una adición mínima de azufre de forma reductiva, tratando de maximizar los sabores reductores del cuarzo. La crianza de los vinos se realiza en barricas de roble sin tostar, foudres y tanques de hormigón durante 12 meses. El embotellado se realiza tras un filtrado muy ligero. 

Pedro Parra y Familia Imaginador 2016 es un ensamblaje de cinsault (90%) de tres viñedos diferentes situados en el área de Itata y un 2% de cariñena de Cauquenes, en la parte sur de Maule. La media de edad de las viñas se sitúa entre los 71 y los 110 años. El 8% restante lo completa la variedad país. La cinsault del viñedo de Juan Carlos Torres se plantó en 1958 con orientación nordeste por lo que reciben menos sol y son las últimas en vendimiarse. Las que proceden del viñedo de Héctor Carrasco son de cepas plantadas en 1964, que es el más soleado y el que primero se vendimia. Las del viñedo de Lito Rodríguez se plantaron en 1959 con orientación norte. Finalmente, la cariñena procede de un viñedo plantado en 1967 con orientación oeste. Los cuatro viñedos tienen suelos de granito rojo y cuarzo. Producción de 14.000 botellas.

Pedro Parra y Familia Imaginador 2016 es de un seductor color granate profundo y brillante. En nariz te cautiva con unas intensas notas de frutas rojas y negras como las moras, las grosellas y las cerezas, acompañado con un punto especiado y de regaliz negro muy intenso. En boca tiene una entrada sedosa y elegante, con una fantástica textura y un gran volumen y peso. Los taninos están perfectamente integrados en un conjunto estructurado y sápido. Al final aparecen aromas de frutas negras y una delicada nota balsámica que recuerda al eucalipto. Ideal para acompañar carnes rojas a la brasa o estofadas, un redondo de ternera con setas o quesos de oveja. Aconsejamos servirlo ligeramente fresco, entre 14-16ºC. Para disfrutar desde ahora o en los próximos 4 años en la copa Cabernet/Merlot de la serie Vinum de Riedel (6416/0) o la Syrah de la serie Vinum de Riedel (6416/30).

Para Pedro Parra, Imaginador 2016 es su vino “más importante, la carta de visita a la bodega”. “Es mi entrada de gama, que debe ser un vino de calidad excepcional. Me he especializado en elaborar con la variedad cinsault. Viñedos muy viejos, plantados y casi abandonados que fui recuperando, hasta conseguir una calidad alta. Los viñedos tienen 80 años de media en vaso, nunca regados”, resume. 

COLET-NAVAZOS. DO PENEDÈS
A finales de 2005, Equipo Navazos formado por amantes y conocedores de los vinos generosos andaluces Jesús Barquín y Eduardo Ojeda empezaron a seleccionar botas de vino de Jerez, Sanlúcar y El Puerto que el mercado había dejado de lado y que, con el tiempo, se habían convertido en auténticas joyas. La idea era embotellarlas en series muy limitadas para disfrutarlas entre amigos, pero en 2007 decidieron comercializar una pequeña cantidad de botellas de algunas ediciones, una tendencia que se ha ido incrementando con los años para convertirse en botellas de culto. La familia Colet lleva cuidando sus viñas de Pacs del Penedès desde 1783. Sergi Colet es quien, actualmente, dirige la finca familiar compuesta por 25 ha de viñas y 80 ha de bosque, donde se elaboran vinos espumosos de forma tradicional dentro de la DO Penedès. El primer contacto entre el Equipo Navazos y Sergi Colet fue en 2003 y, entre 2005 y 2006, empezó a plantearse la posibilidad de colaborar para hacer un espumoso en el Marco de Jerez. El punto de partida eran las similitudes entre los champagnes y los jereces de crianza biológica: viñedos en tierra blanca y caliza, un mosto base relativamente neutro, el papel de las levaduras, etc. Así que en mayo de 2007 empezaron a hacer las pruebas y el trabajo sobre el terreno. El objetivo era y es el de elaborar un espumoso de calidad con mineralidad caliza, levaduras de flor y notas oxidativas. El binomio formado por Colet-Navazos se dio cuenta de que estos espumosos catalanes de espíritu sureño eran elegantes y serios y decidió sacar algunos al mercado. Así, en 2018, lanzaron Colet-Navazos Reserva Extra Brut 2014 y Colet-Navazos Extra Brut 2015 con fecha de degüelle en 2018.

Colet-Navazos Reserva Extra Brut 2014 es un monovarietal de chardonnay, salvo por el pequeño toque de manzanilla pasada (palomino fino) del degüelle, que fue en octubre de 2018. Se degolló tras cuatro años de la vendimia y tras 41 meses de crianza en rima. Además de esa adición de licor de expedición, se ha forzado la autolisis de las levaduras en la segunda fermentación para conseguir mejores características organolépticas.

Colet Navazos 2014 tiene un elegante color oro viejo muy brillante. En nariz es una sinfonía de aromas de flores blancas, miel, fruta de hueso madura e intensos recuerdos de frutos secos como las avellanas combinadas con una sutil nota de regaliz negro. En boca tiene una entrada ancha con una burbuja explosiva y muy cremosa que invade el paladar con mucha frescura. Al final aparecen los recuerdos de almendras tostadas y fruta blanca con un toque de membrillo y piel de limón seca. Un espumoso fuera de norma, perfecto compañero de toda una comida de principio a fin, especialmente acompañando pescados o carnes blancas, quesos cremosos, o un postre a base de frutos secos. Para disfrutar desde ahora y en los próximos 3 años servido entre 6 y 8ºC en la copa Champagne de la serie Veritas de Riedel (449/29) o en la copa Champagne de la serie Grape de Veritas (404/28).

“Un cava maduro y fresco, que insinúa sal y sol, sin evidencias, sin estridencias. Un saleroso mestizaje, puente entre dos culturas del vino, catalana y andaluza”, afirma Jesús Barquín sobre Colet-Navazos Reserva Extra Brut 2014. Una bonita definición que ha tomado prestada de Josep “Pitu” Roca cuando habló de la primera añada de este espumoso tan particular.