Selección del mes

header_club_maig19_es

SELECCIÓN Nº. 289, MAYO DE 2019

“Telmo Rodríguez”

Lanzaga 2013 (DOCa Rioja)
Corriente 2016 (DOCa Rioja)
Gago 2015 (DO Toro)
Al-muvedre 2017 (DO Alicante)
Mountain Blanco 2015 (DO Sierras de Málaga)
Viñas Viejas de Pegaso Granito 2011 (VT Castilla y León)

Precio especial socios de “El Club”: 91,95€

Telmo Rodríguez estudió biología en Bilbao, enología en Burdeos y trabajó en la bodega familiar de Remelluri en Labastida (Rioja Alavesa) que dirigió durante 10 años. En 1994, inició nuevos proyectos en diferentes parajes vitivinícolas de la geografía española. Junto a Pablo Eguzkiza, elaboraba su primer vino, Alma, con viejas garnachas de Navarra. Desde ese momento, la filosofía del proyecto se basó en la recuperación de viñedos y el trabajo con variedades autóctonas. Pocos profesionales del vino han hecho el tremendo esfuerzo de revisitar y redescubrir zonas vitivinícolas históricas de la Península, para entenderlas y trabajar en todas ellas a la vez. A lo largo de estos 24 años suma un total de 355 pequeñas parcelas, más de 80 hectáreas plantadas con 43 variedades de uvas autóctonas en distintas regiones del mapa vitícola español (Rioja, Rueda, Ribera del Duero, Cigales, Toro, Málaga, Galicia, Alicante y Ávila). El Club de mayo es una pequeña declaración de intenciones de uno de los personajes que más ha hecho por la recuperación de variedades y regiones casi olvidadas.

LA RIOJA
En 1998 Telmo Rodríguez volvió a Rioja y eligió Lanciego por su variedad de paisajes y su contraste de climas. Allí creó junto a Pablo Eguzkiza la Bodega Lanzaga. En la actualidad cuentan con varios viñedos que suman un total de 15 hectáreas entre las parcelas Las Beatas, Tabuérniga, El Velado y La Estrada. Además de Corriente y Lanzaga, allí elabora LZ, un homenaje a los viticultores del pueblo (Lanciego de Álava) de los años 20. Tempranillo, graciano y garnacha de sus viñedos, situados entre 500 y 700 metros de altitud, cultivados en ecológico.

En la añada 2013 se registró el invierno más lluvioso de los últimos 70 años. Los más de 500 litros que cayeron hasta marzo ayudaron a compensar las añadas tan secas de 2011 y 2012. La primavera fue fría, con algunos días de helada. El retraso de la brotación y la floración y el verano tardío convirtieron 2013 en una de las añadas más difíciles que recuerda el bodeguero.

Lanzaga 2013 se elabora con tempranillo, graciano y garnacha de viñedos en ecológico, situados en Lanciego de Álava. Se trata del proyecto principal de Telmo Rodríguez en Rioja que reúne, además, todos los elementos que caracterizan su filosofía y forma de trabajar: respeto por el lugar, co-plantación, poda en vaso, viticultura ecológica, envejecimiento en fudres y en barricas de diferentes tamaños y orígenes y producción muy limitada. Las viñas se encuentran entre 500 y 700 metros de altitud y se asientan sobre dos tipos de suelos de origen continental de la era terciaria. Unas están en replanos de areniscas, llanos, pedregosos, calizos y de textura limosa. Y otras se sitúan en laderas sobre margas moderadamente profundas, con pendientes suaves, poco pedregosas, calizas y de textura fina. Las viñas se vendimiaron manualmente y la uva fermentó con levaduras autóctonas y se crió durante 14 meses en foudres de 1500-2500 litros y barricas de 225 litros.

Lanzaga 2013 tiene un delicado color rubí profundo y límpido. En nariz aparecen delicadas notas de fruta roja madura e intensos recuerdos de regaliz negra, una punta de pimienta y madera. En boca tiene una entrada sedosa y voluminosa con una buena estructura y complejidad, y unos taninos pulidos, pero todavía presentes que lo vertebran y le auguran todavía unos años de guarda. Al final aparecen unos persistentes aromas de moras y arándanos con un delicioso recuerdo balsámico como el eucaliptus. Para acompañar estofados de legumbres, carnes rojas a la brasa o con salsa, caza menor, arroces de montaña y quesos curados. Para disfrutar desde ahora y durante los próximos 4 años. Servir entre 15 y 17ºC en la copa Chianti de la serie Vinum de Riedel (6416/15) o en la copa Cabernet/Merlot de la serie Vinum de Riedel (6416/0).

Lanzaga 2013 es la gran joya que muchos pasarán de lado”, dice Telmo Rodríguez.

La añada 2016 fue equilibrada con una primavera muy lluviosa y un verano seco y cálido. Después de un invierno templado, las lluvias de la primavera dieron paso a una brotación enérgica con un buen cuajado. La sequía posterior resultó en una fruta muy sana y, aunque casi se registra una parada de maduración, las últimas lluvias redondearon una cosecha fantástica.

Corriente 2016 es un vino sin artificio ni ostentación que quiere ser una representación de su región y cultura. Nacido en la Rioja Alavesa, concretamente en Lanciego de Álava, se elabora con las variedades tempranillo, graciano y garnacha. Las uvas son propias de viñedos ecológicos y también de algunos proveedores que siguen una viticultura tradicional. Los viñedos se encuentran entre 480 y 650 metros de altitud con diferentes tipos de orientación y sobre diversos suelos de Lanciego, entre los que predominan los calizos del Terciario, poco profundos y de escasa fertilidad. Las viñas están podadas en vaso y se realizó una vendimia manual a finales de septiembre con un rendimiento de 35 hl/ha.

Corriente 2016 tiene un color granate profundo e intenso. En nariz es una sinfonía de aromas de frutas del bosque negras y rojas como las moras, los arándanos y las grosellas, todo envuelto con una sutil nota especiada que recuerda a la nuez moscada, la pimienta rosa y una punta de eucaliptus secos. En boca es delicado y seductor, como un zumo de frutas negras recién exprimidas, tiene mucha frescura y es aéreo y suculento, con una trama de taninos pulidos y fundidos. Deliciosos recuerdos finales de cerezas negras y frambuesa. Perfecto para acompañar platos de embutido, carnes rojas a la brasa, canelones o quesos de cabra cremosos. Para disfrutar ahora y durante los próximos 3 años, servido entre 14 y 16ºC en la copa Cabernet/Merlot de la serie Vinum de Riedel (6416/0) o en la copa Chianti de la serie Vinum de Riedel (6416/15).

Para Telmo Rodríguez Corriente 2016 no es otra cosa que “el buen vino de diario que hizo Rioja”.

TORO
Toro tiene una orografía ondulada. Se trata de una Castilla alejada, donde el río Duero ya se adentra en Portugal para ser el Douro. Con una viticultura antigua, es una de esas zonas rescatadas, cuyas cepas surgen de entre las piedras y nacen de un suelo pobre y con baja densidad de plantación. Esta zona empezó a revitalizarse a finales de los años 90 por el empuje de Ribera del Duero y se convirtió en un paraíso a recuperar para Telmo Rodríguez. Allí, en su bodega Gago Viticultores de Toro, trabaja viñedos viejos propios y cuenta con familias de viticultores a quienes guía durante el proceso de viticultura y les compra uva. Junto a Gago, también elabora Dehesa Gago, tinta de toro fresca y fluida de ocho familias con las que trabaja desde 1998, y Pago La Jara, tinta de toro con un poco de albillo mayor de cinco parcelas que forman parte del Pago La Jara.

Gago 2015 está elaborado con tinta de toro y albiño mayor de la zona de Toro (concretamente de los pueblos de Argujillo, Villabuena y Morales). Telmo Rodríguez ha elegido las mejores parcelas de sus proveedores, con los que trabaja desde el año 1998 y escogido viñedos viejos exclusivamente en vaso de baja densidad. Después de una vendimia manual en cajas, la uva fermentó en depósitos de madera y de acero inoxidable de 600 L. Se crio durante 14 meses en foudres (en un 80%) y en barricas (en un 20%). Se trata de su vino más representativo de Toro que reúne las uvas de las viñas más viejas de las 8 familias con las que trabaja. 

Gago 2015 tiene un bonito color granate profundo y brillante con reflejos rojo teja. En nariz se combinan los aromas de frutas negras y rojas jugosas y maduras con delicadas notas de vainilla, regaliz negro y pan tostado. En boca tiene una entrada multidireccional y envuelve el paladar con grasa y volumen gracias a una textura de muchos taninos pulidos que le otorgan un buen recorrido. Equilibrado y armónico, destacan unas notas finales intensas que recuerdan a la fruta negra y las hierbas mediterráneas secas. Muy placentero y persistente. El vino ideal para acompañar con carnes rojas asadas o guisadas como el cabrito al horno o el redondo de ternera con salsa, así como magret de pato. También es ideal con quesos curados de oveja o vaca. Para beber desde ahora y hasta el 2024. Recomendamos abrirlo una hora antes o decantarlo media hora antes de disfrutarlo. Servir entre 15 y 18ºC en la copa Syrah de la serie Vinum de Riedel (6416/30) o la copa Cabernet/Merlot de la serie Vinum de Riedel (6416/0).

Gago 2015, ¡gran añada de un vino ya clásico!”, sintetiza Telmo Rodríguez.

ALICANTE
Siguiendo con su trabajo en varias zonas históricas de la Península, Compañía de Vinos Telmo Rodríguez también elabora vinos en Alicante. Al-Muvedre es la representación del paisaje de Levante, la cuna de la monastrell. Como le ha ocurrido en casi todos los viñedos que ha ido incorporando a su proyecto, la variedad y el paisaje de Alicante le parecieron de otra época, una en la que barcos cargados de barricas transportaban vino a través de los océanos, y decidió elaborar un vino en la zona.

La añada 2017 registró periodos de sequía que tuvieron cierta influencia en una añada que se caracterizó principalmente por una muy buena maduración.

Al-muvedre 2017 es 100% monastrell de la zona de Alicante. Los viñedos se encuentran en los pueblos de Monovar y Villena, donde los suelos son predominantemente calcáreos y con estructura arenosa o franco arenosa, en ocasiones con cantos rodados en la superficie. Son muy pobres en materia orgánica y con rendimientos y producciones muy limitadas. Las viñas se podan en vaso y se vendimian manualmente para, después, fermentar el vino con levaduras indígenas en depósitos de acero inoxidable y cemento. Tiene una crianza de entre 6 a 8 meses.

Al-muvedre 2017 es la fruta de Alicante”, resume Telmo Rodríguez.

Al-muvedre 2017 es de un bonito color rojo cereza límpido y brillante. En nariz es intenso, con unas seductoras notas de frutas rojas como las grosellas y las frambuesas acompañadas de un perfume de regaliz rojo y una punta de hierbas mediterráneas y caramelo tostado. En boca tiene una entrada delicada y sedosa, recorre el paladar ágilmente, con una textura formada por unos taninos sedosos y que se funden con el conjunto. Una buena frescura da equilibrio y realza los aromas de las frutas frescas de baya que persisten al final del paladar. El compañero ideal de una mesa de embutidos, verduras a la brasa o arroces de montaña. Para beber ahora o durante los próximos dos años servido entre 14 y 16ºC en la copa Tempranillo de la serie Vinum de Riedel (6416/31) o en la copa Chianti de la serie Vinum de Riedel (6416/15).

SIERRAS DE MÁLAGA. MOLINO REAL. MOUNTAIN WINES
Antiguamente, los grandes vinos eran sobre todo dulces. Hablamos de Tokaji, Sauternes, Madeira, Riesling, etc., todos ellos relacionados con grandes zonas vitícolas del Viejo Mundo. Lo mismo ocurrió en España, aunque muchos acabaron desapareciendo. Fue a mediados de los años 90 cuando Telmo Rodríguez decidió rescatar el Mountain Wine de Málaga, nombre que daban los ingleses a este tipo de vinos en el siglo XVII. Los vinos de Málaga, de hecho, estaban en la primera subasta de vinos de Christie’s que tuvo lugar en 1769 junto a los mejores Rhin y Bourgogne.

En la comarca de la Axarquía, Telmo se encontró con viñedos difíciles que habían sobrevivido milagrosamente gracias al comercio de la pasa. Los bancales imposibles en los pueblos como Cómpeta o Almáchar se seguían vendimiando y las mujeres continuaban cuidando de los paseros. Sin darse cuenta, estas familias habían protegido el mejor moscatel. En su bodega Molino Real. Mountain Wines, Telmo elabora MR, Molino Real y Mountain Blanco, los tres con moscatel de Alejandría y los tres, fruto de su trabajo por recuperar grandes viñedos y hacer un gran vino dulce, gracias a las características naturales y el saber hacer de los viticultores de la zona.

Mountain Blanco 2015, cuya primera añada fue en 1998, es un monovarietal de moscatel de Alejandría de los parajes de La Esparraguera, Fogarate y La Loma, situados en los pueblos de Cómpeta y Árchez (Málaga). Los viñedos se encuentran a 550 metros de altura y los suelos someros, muy pendientes, están orientados al sur y al oeste. Pedregosos y de textura fina, se formaron a partir de los esquistos del Paleozoico. La viticultura es tradicional con poda en vaso y en policultivo combinando viñedo y olivar. Tras la vendimia manual, se prensa en prensas de aceite con capacha de esparto, para obtener un vino blanco seco.

Mountain Blanco 2015 es de un delicado amarillo limón pálido, brillante y límpido. En nariz es muy fragante, con aromas de frutas cítricas como la lima, con un recuerdo de flores blancas y de pulpa de albaricoque con un aromático toque de hinojo final. En boca es exuberante, voluminoso y con peso, con una textura untuosa que se ve equilibrada por una frescura final que lo hace vivo y vibrante. Intensos recuerdos florales y de piel de limón fresca persisten al final del paladar. Ideal como copa de aperitivo o para acompañar ensaladas de temporada, peces ahumados o a la brasa, arroces de marisco y crustáceos. Para disfrutar desde ahora y en los próximos 3 años servido entre 8 y 10ºC en la copa Riesling de la serie Vium de Riedel (6416/15) o la Viognier/Chardonnay de la serie Veritas de Riedel (449/05).

Para Telmo Rodriguez, Mountain Blanco 2015 es “el frescor y la finura de las laderas de pizarra de la Axarquía”.

CASTILLA Y LEÓN
En 1999, Carlos Sainz, expiloto de rally, decidió poner en marcha un proyecto personal de vinos. Se encontró con Telmo Rodríguez en Cebreros (Ávila) mientras ambos buscaban un viñedo. Telmo era un enamorado de la garnacha de la zona y Sainz vio prometedora la parte alta del pueblo conocida como Arrebatacapas, así que dejaron a un lado la competencia y se asociaron en un proyecto que llamaron Viñas Viejas de Pegaso y que se inició ese mismo año.

La viña se encontraba en un lugar olvidado, difícil de trabajar, pero donde habían sobrevivido cepas de garnacha a 1.000 metros de altura, localización que atempera las altas temperaturas del verano. Se trataba de un pueblo de paso que fue un centro vidriero y donde, durante el siglo XIX, la viticultura tuvo una gran importancia. La ladera de Arrebatacapas, además, expresa a la perfección la pizarra de Gredos, aunque más tarde encontraron rincones con suelo de granito.

En este paraje elaboran Pegaso Zeta, Pegaso Pizarra y Pegaso Granito. El primero es el vino más accesible del proyecto, elaborado con garnacha de viejas viñas ecológicas que crecen sobre suelos de pizarra y granito. El segundo es un vino directo y profundo, también de garnacha, pero de viñedos que nacen sobre suelos de pizarra situados por encima de los 900 metros. Por último, Pegaso Granito nace de suelos de origen magmático, lo que da vinos más afrutados, amables y delicados.

Pegaso Granito 2011 se elabora con garnacha de Cebreros (Ávila). Los viñedos, situados entre 800 y los 1000 metros de altura, crecen sobre suelos de granito de origen magmático con textura gruesa y un gran drenaje. Viticultura tradicional ecológica y poda en vaso antiguo.

Pegaso Granito 2011 tiene un delicado color rojo teja muy límpido y brillante. En nariz desprende un perfume delicado y seductor de frutas rojas en compota que recuerda a las pasas y las cerezas, con una parte más especiada de pan tostado y clavo y un punto de sotobosque y regaliz negra. En boca tiene una entrada fresca y sedosa, con una buena trama, delicada y sutil de taninos aéreos y redondos que resbalan por la lengua. Armónico y con un final limpio y largo, marcado por aromas de frutas rojas maduras y hierbas aromáticas de bosque mediterráneo. Muy suculento y sápido, para disfrutar ahora y durante los próximos 2 años. Un vino refinado y delicado que acompañará fantásticamente aves de caza menor estofadas o quesos de cabra cremosos. Servir ente 14 y 16ºC en la copa Old World Pinot Noir de la serie Veritas de Riedel (6416/31) o en la Chianti de la serie Vinum de Riedel (6416/05).

Telmo Rodríguez define este vino como “el primer gran vino de Gredos”.