Selección del mes

SELECCIÓN Nº. 318, NOVIEMBRE DE 2021
“Bordeaux Rouge vs Bourgogne Blanc”

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Jean Philippe Janoueix Demoiselle La Confession 2016
Château Grand Village Rouge 2018
Domaine de l'Aurage 2018
Joseph Drouhin Mâcon-Bussières Les Clos 2019
Billaud-Simon Chablis Cuvée Tête d'Or 2018
Les Héritiers du Comte Lafon Viré-Clessé 2019

Precio especial socios de “El Club”: 121,95€

 

Este mes de noviembre os proponemos una selección formada por algunas de las zonas más prestigiosas de Francia: tres tintos de Bordeaux y tres blancos de Bourgogne.
Los tres tintos, elaborados principalmente con las variedades merlot y cabernet franc, provienen de Château Grand Village –propiedad de la familia Guinaudeau (Château Lafleur en Pomerol)–; Domaine de l’Aurage, que pertenece a la familia Mitjavile (Tertre Roteboeuf); y Demoiselle La Confession de Jean Philippe Janoueix.
Los tres blancos, elaborados con la variedad chardonnay, representan la diversidad de las diferentes zonas de la Bourgogne. Desde Chablis, al norte, una cuvée especial de Billaud-Simon y al sur un aromático Mâcon de Joseph Drouhin –una de las grandes maisons de Bourgogne– y un seductor Viré-Clessé de Comtes Lafon.
Una selección que cuesta 152,75 euros y que nuestros socios pueden adquirir al precio de 121,95 euros.

JEAN PHILIPPE JANOUEIX. BORDEAUX
El talentoso Jean Philippe Janoueix es propietario de varios viñedos en Pomerol, Saint-Émilion y Bordeaux Supérieur, lo que supone una singular diversidad y calidad de uvas y vinos. Entre finales del siglo XIX y la Segunda Guerra Mundial, la familia Janoueix, como otras muchas de la región rural de Corrèze, dio a conocer el vino de Bordeaux fuera de las fronteras francesas. Jean Janoueix entró en el negocio en 1867 y Joseph Janoueix, uno de sus cuatro hijos, le ayudó a desarrollar la empresa y rápidamente vio las ventajas de contar con una finca propia. En 1930 adquirió Château Haut-Sarpe en Saint-Émilion y, en 1932, se casó con Marie-Antoinette Estrade, también de Corrèze e hija de un comerciante de vinos. El hijo de ambos, Jean-François, es el padre de Jean Philippe Janoueix, actual propietario. Jean François fue adquiriendo propiedades hasta 1981. Pero es el año 1994 el que marca el punto de inicio de Jean-Philippe Janoueix como joven elaborador con la creación de Château de Chambrun en una pequeña superficie de 1,7 hectáreas en Lalande de Pomerol. Rápidamente, Chambrun se convirtió en una referencia de la denominación. Actualmente, la bodega cuenta con Château Croix-Mouton y Château Le Conseiller en Bordeaux Supérieur donde cultivan principalmente merlot sobre suelos arcillo-limosos. En Saint-Georges Saint Émilion tiene las bodegas Cap d’Or y Cap Saint George con suelos arcillo-calcáreos. En Saint-Émilion Grand Cru cuenta con Château Haut Pontet y Château La Confession. Y, por último, sus propiedades en Pomerol: Sacré Coeur y Château La Croix Saint Georges.

Jean Philippe Janoueix Demoiselle La Confession 2016 está elaborado exclusivamente con merlot de cepas con una media de 30 años que ocupan 70 hectáreas, plantadas sobre suelos de arcilla y piedra caliza. Las uvas se vendimiaron entre el 28 y el 30 de septiembre de 2016. La vinificación se llevó a cabo en depósitos de hormigón y acero inoxidable. Realizó una crianza posterior en contacto con las lías durante 4 meses. Producción de 30.000 botellas.

Jean Philippe Janoueix Demoiselle La Confession 2016 tiene un color granate límpido y brillante de intensidad media. En nariz despliega delicados aromas de frutas rojas frescas como la cereza y la grosella sobre un fondo de notas especiadas, balsámicas y un toque de regaliz. La boca tiene una entrada ágil y muy agradable, con unos taninos suaves que van llenando el paladar y traen deliciosos recuerdos de frutas rojas. Termina con un final sápido y sabroso. Un vino tinto elegante y equilibrado, para tomar ahora o en los próximos 5 años, ideal para acompañar una tabla de embutidos, cordero asado y cochinillo al horno. Servir entre 14 y 16 ºC en la copa Cabernet/Merlot de la serie Veritas de Riedel (6449/0).

CHÂTEAU GRAND VILLAGE. BORDEAUX
Fundado en 1650 por Jacques Verdery, un antepasado lejano de Jacques Guinaudeau, Château Grand Village es la cuna de esta familia de viticultores, ligada a este lugar desde el siglo XVII y también propietarios de Château Lafleur en Pomerol. La finca está situada en Mouillac, una parte del cantón de Fronsac, y cubre 50 hectáreas de tierra. La superficie se divide entre 20 hectáreas de viñedo ubicadas en altiplanos y suaves pendientes, y 30 hectáreas de bosques y prados. Las cepas se trabajan con el equipo de Lafleur siguiendo su misma filosofía y dedicación. Por tanto, Château Grand Village se beneficia de un estilo de conducción excepcional para un Bordeaux y, en la última década, el equipo ha conseguido un Grand Village sin artificios, armonioso y redondo.

Château Grand Village Rouge 2018 está elaborado con un 78% de merlot vendimiado del 24 al 28 de septiembre y un 22% de bouchet (sinónimo de cabernet franc, llamada así especialmente en Libournais), vendimiada el 5 y 6 de octubre (la proporción varía según la añada, entre un 75-85% de merlot y un 15-25% de bouchet). Ambas variedades proceden de 14 hectáreas de suelos arcillo-calcáreos. La vendimia se realizó manualmente con doble selección en viñedo y una última en bodega. Se vinificó en depósitos de acero inoxidable y hormigón con una suave maceración (de 15 a 25 días) y extracción media de taninos para una posterior crianza de 12 meses en barricas (el 30% en barricas nuevas, el 40% en barricas de un vino y otro 30% en barricas de dos vinos).
Después de un invierno húmedo y sobre todo muy suave en 2018, los suelos facilitaron la brotación temprana seguida de un crecimiento rápido de las vides. La primavera fue lluviosa y obligó a una mayor vigilancia del viñedo para conseguir un estado sanitario satisfactorio. En verano, la sequía con temperaturas suaves, que se registró a partir de mediados de julio, fue muy beneficiosa para el viñedo. A mediados de agosto, el envero fue homogéneo y el mes de septiembre, con un clima más templado, permitió una maduración lenta y segura.

Château Grand Village Rouge 2018 tiene un bonito e intenso color rubí. En nariz es fragante y expresivo, con aromas de frutas rojas y negras maduras como la grosella y la ciruela, notas de higos secos y un sutil recuerdo floral. En boca es fluido y envolvente, con unos taninos suaves y aterciopelados que acarician el paladar. Al final aparecen delicadas notas de frutos rojos como la cereza y de flores como la violeta. Un fantástico tinto para disfrutar ahora o en los próximos 10 años. Compañero ideal de tablas de embutidos, carnes rojas a la brasa, magret de pato con salsa de frutos rojos y quesos de pasta dura de vaca y oveja. Servir entre 14 y 16 ºC en la copa Cabernet/Merlot de la serie Veritas de Riedel (6449/0).

DOMAINE DE L’AURAGE. CASTILLON-CÔTES DE BORDEAUX
Adquirido en 2007 por Louis Mitjavile y su esposa Caroline –propietarios de Tertre Roteboeuf en Saint-Émilion y Roc de Cambes en Côtes de Bourg–, L'Aurage es la tercera propiedad en Bordeaux de la familia Mitjavile, que empezó a elaborar vino en la década de los 70. Se extiende sobre 20 hectáreas en la denominación Côtes-de-Castillon, dentro de la zona de Saint Genès de Castillon, limitando con Saint-Émilion y con el mismo tipo de suelo (arcilloso y de piedra calcárea). Tras trabajar como consultor en propiedades de Bordeaux, Languedoc, España, Argentina y EE. UU, Louis Mitjavile, hijo de François Mitjavile, quería elaborar su propio vino poniendo en práctica la sabiduría del legado familiar y encontró su lugar en L’Aurage, que adquirió tras una amplia búsqueda. Allí cultiva principalmente merlot y una pequeña parte de cabernet franc, con una edad media de 20 años y una densidad de plantación de 6.000 cepas por hectárea. Anteriormente llamado Château Cadet, su primera añada se lanzó en 2007 ya con el nombre de Aurage. El saber hacer de la familia se reconoce fácilmente: alta madurez de la vendimia, crianza en barricas nuevas de roble y una sola cuvée en toda la propiedad. La pareja tuvo que reconvertir algunos de los edificios de la propiedad en bodegas para la crianza en barricas para así trabajar en óptimas condiciones.

Domaine de l'Aurage 2018 está elaborado con un 95% de merlot y un 5% de cabernet franc de viñedos plantados sobre suelos arcillo-calcáreos, situados en el límite de la denominación de Saint- Émilion. Tuvo una crianza de unos 20 meses en barrica roble francés.El año 2018 fue el año de todos los récords. La primavera fue muy lluviosa, lo que aumentó la presión del mildiu, pero también permitió que las cepas pudieran pasar un verano sin sufrir demasiado, al estar la tierra empapada de agua. Y es que el verano fue seco, caluroso y soleado. Frenada por la sequía estival, la maduración fue tardía y, finalmente, se vendimió en octubre. Las uvas, pequeñas y concentradas, dieron lugar a un vino de gran densidad.

Domaine de l'Aurage 2018 tiene un profundo e intenso color granate. En nariz es complejo y cautivador, con un abanico de aromas que van desde las frutas negras como las ciruelas y el casis, pasando por notas de cacao y café, y ligeros recuerdos tostados y especiados. En boca es amplio, profundo y rico en matices. Los taninos –redondos y muy bien integrados– le aportan estructura y cuerpo. Al final aparecen unos deliciosos recuerdos de ciruelas, higos secos y especias. Un vino tinto persistente, jugoso y elegante para disfrutar ahora y durante la próxima década, acompañando arroces de montaña, cordero a la brasa o al horno, carnes guisadas y todo tipo de quesos de oveja y de cabra. Servir entre 15 y 17 ºC en la copa Cabernet/Merlot de la serie Veritas de Riedel (6449/0).

Domaine de l'Aurage 2018 es un vino rico, tonificado y opulento en un año excepcional”, lo definen desde bodega.

JOSEPH DROUHIN. BEAUNE
Embajadora de Bourgogne y de la pinot noir, la Maison Joseph Drouhin nació para dedicarse al comercio de vinos y pronto se convirtió en una de las grandes casas elaboradoras. Actualmente, continúan trabajando sin perder de vista la historia, el terroir y el equilibrio entre ambos. En 1880, un joven Joseph Drouhin de 22 años se trasladó desde su Chablis natal a Beaune, adquirió los derechos de una casa comercial fundada en 1756 y le dio su nombre como négociant. Desde 2003, la Maison está gestionada por los cuatro hijos de Robert Drouhin, cuarta generación de la familia: Laurent Drouhin es el embajador de la marca y director del mercado de Estados Unidos; Frédéric Drouhin es el presidente ejecutivo; Philippe Drouhin es el encargado de los viñedos; y Véronique Drouhin es la enóloga. Elaboran en cerca de 90 denominaciones de origen diferentes repartidas en 80 hectáreas, la mayoría de ellas cultivadas siguiendo los preceptos biodinámicos. La Maison Joseph Drouhin ofrece una fantástica panorámica de la complejidad de Bourgogne. Llevan más de 20 años practicando la viticultura biodinámica, respetando los depredadores naturales, aplicando infusiones y labrando con caballos. Philippe y Véronique supervisan diariamente la evolución del vino y visitan los viñedos para comprobar que todo sigue su curso según los preceptos biodinámicos. Drouhin cuenta con diferentes cavas emplazadas en emblemáticos edificios de Beaune. La más conocida es la bodega de los Duques de Bourgogne, una enorme bóveda de piedra que forma parte de un edificio construido en el siglo XV y que hoy acoge el Museo del Vino de Bourgogne. En la Rue d’Enfer, en el casco histórico de Beaune, se encuentra la Maison Diénat, la casa matriz de Drouhin en la Côte d’Or. Junto a la Basílica de Beaune, en la Collégiale Notre-Dame, los Drouhin tienen expuesta una prensa manual del siglo XVI, reliquia que utilizan, excepcionalmente, para la elaboración del Beaune 1er Cru Clos des Mouches. La vinificación se realiza aprovechando las levaduras del propio viñedo y con bazuqueos suaves, una idea que Robert Drouhin ya defendía durante la década de los 80 para no alterar la naturaleza aromática de la pinot noir. La crianza de los vinos se realiza en barricas de roble francés.

Joseph Drouhin Mâcon-Bussières Les Clos 2019 está elaborado con chardonnay de viñedos situados al sur de Bourgogne, en Bussières, cerca de Pouilly-Fuissé. Los suelos son de arcilla y piedra calcárea de la era del Jurásico, muy favorables para el cultivo de esta variedad, plantada con una densidad de 7.000 viñas por hectárea. Para respetar al máximo la fruta, no se utilizan levaduras ni encimas artificiales y el prensado es muy lento. Una parte del vino se crio en barricas de roble de 500 litros y otra, en depósitos de acero inoxidable durante 8 meses. Durante todo este proceso de crianza, las decisiones enológicas se van tomando tras una cuidadosa degustación y los datos de los análisis técnicos.

Joseph Drouhin Mâcon-Bussières Les Clos 2019 tiene un bonito color amarillo limón límpido y brillante. En nariz aparecen intensos aromas de frutas blancas y carnosas como la manzana madura y el albaricoque sobre un fondo especiado y floral con un ligero toque ahumado. En boca es amplio y sedoso, con una agradable sensación untuosa que se despliega por el paladar y deja deliciosos recuerdos de melocotón y vainilla con un final largo y armonioso. Para disfrutar ahora y en los próximos 7 años. El compañero ideal de arroces de mar, mariscos a la plancha, carnes blancas y quesos semicurados de vaca y oveja. Servir entre 10 y 12 ºC en la copa Chardonnay de la serie Veritas de Riedel (6449/05).

Joseph Drouhin Mâcon-Bussières Les Clos 2019 muestra una pureza asombrosa”, afirma Véronique Boss-Drouhin.

DOMAINE BILLAUD-SIMON. CHABLIS
En 1815, cuando acabaron las guerras napoleónicas, Charles Louis Noël Billaud regresó a Chablis, plantó sus primeros viñedos en las propiedades de su familia y fundó Domaine Billaud-Simon. En la década de 1930, estos viñedos se ampliaron con el matrimonio entre su descendiente Jean Billaud y Renée Simon. En 1954, Jean realizó el primer embotellado en la propiedad y, con el paso de los años, la bodega ha ido evolucionando hasta el punto de convertirse en uno de los Domaines históricos de Bourgogne. En la década de los 80, inició su modernización con la renovación de las viejas tinas de madera de 650 litros y en 1991 se instalaron los nuevos depósitos de acero inoxidable termorregulados. En verano de 2014, la bodega pasó a manos de la casa Faiveley que, en 2015 y tras la compra, nombró gerente a Olivier Bailly. La intención de los nuevos propietarios es, desde el primer día, la de mantener su magnífico patrimonio de parcelas formado por viñas viejas, ubicadas en los mejores suelos de Chablis y con una excelente exposición. De sus 17 hectáreas en propiedad, 10 son en 1er Cru y Grand Cru. Los Grands Crus están sobre el suelo de la franja geológica de Kimmeridgian, formada hace 155 millones de años, y compuesto por sedimentos, algas y conchas. Sobre este suelo, sin duda, la chardonnay es la reina, con una tipicidad y una distinción únicas en la zona. Los 1ers Crus están sobre suelos de piedra caliza llamada Portlandian. Y los Chablis en suelos de arena, arcilla y marga. La viticultura es orgánica y eliminan los tratamientos químicos para preservar al máximo la expresión del lugar y la fruta. Billaud-Simon es una de las bodegas de referencia de Chablis por sus blancos puros, elegantes y precisos.

Billaud-Simon Chablis Cuvée Tête d'Or 2018 está elaborado con 100% chardonnay de cepas con una edad media de 28 años, que crecen sobre suelos Kimméridgien. La uva se vendimió a mano para, después, prensarla con prensa neumática. Los mostos se decantaron a baja temperatura durante la noche antes de vinificarse en tinas de acero inoxidable. Tanto la fermentación alcohólica como la maloláctica se llevaron a cabo de forma espontánea. Se crio durante 12 meses con un breve período en barricas de roble francés de aproximadamente el 20% de la cuvée.

Billaud-Simon Chablis Cuvée Tête d'Or 2018 tiene un bonito y pálido color amarillo con brillantes reflejos verdosos. En nariz es expresivo, con sugerentes aromas cítricos de lima y limón, delicadas notas de flores blancas, así como un ligero toque herbáceo y de piedra de fusil. En boca tiene una entrada ágil y fluye por el paladar con frescura y una textura sedosa llena de recuerdos de notas cítricas y salinas que terminan con un delicioso final persistente y sápido. Un excelente vino blanco para disfrutar con ostras, salmón ahumado con hinojo y quesos cremosos. Para tomar ahora o en los próximos 10 años. Servir entre 10 y 12 ºC en la copa Chardonnay de la serie Veritas de Riedel (6449/05).

LES HÉRITIERS DU COMTE LAFON. MILLY-LAMARTINE
Dominique Lafon es un reputado personaje de Meursault, donde se sitúa su bodega familiar, cuyos orígenes se remontan a 1894. Fue uno de los primeros en apostar por el potencial de los vinos de Mâcon –en la parte sur de Bourgogne–, en una época en la que los vinos de la región eran casi desconocidos en el mercado internacional. En 1999 decidió emprender una nueva aventura fundando la bodega Les Héritiers du Comte Lafon. Actualmente, dispone de 26 hectáreas repartidas en los pueblos de Milly-Lamartine y Bussières, su ampliación en los pueblos de Uchizy y Chardonnay, y las antiguas viñas del Château Clessé, en Viré-Clessé. Más recientemente se ha aventurado con parcelas situadas en Saint-Véran y Pouilly-Fuissé. Todos los viñedos se trabajan con una viticultura respetuosa con el entorno, ecológica y siguiendo los principios de la biodinámica desde 2003. Con el objetivo de elaborar siendo fiel al estilo propio de Mâcon, fermenta el mosto en depósitos de acero inoxidable y posteriormente realiza crianzas en grandes foudres, cubas o incluso demi-muids de 600 litros para minimizar la aportación de la madera al vino. Un fantástico representante de los vinos del sur de Bourgogne.

Les Héritiers du Comte Lafon Viré-Clessé 2019 está elaborado con chardonnay procedente de 6 hectáreas situadas en el pueblo de Viré. Las cepas, de bajo rendimiento, están orientadas al este y tienen una edad media de 60 a 80 años. Están plantadas sobre suelos de arcilla y piedra calcárea. Los racimos se prensaron enteros y fermentaron en foudres y demi-muids de roble, antes de una crianza de 10 meses con sus lías.

Les Héritiers du Comte Lafon Viré-Clessé 2019 tiene un llamativo color amarillo limón con delicados reflejos dorados. En nariz despliega un gran abanico de complejos aromas que van desde las frutas carnosas como el melocotón, a las frutas blancas como la pera madura, notas especiadas como la vainilla y un ligero toque de membrillo. En boca es suave, elegante y, a lo largo de su amplio recorrido está acompañado por notas afrutadas y especiadas que persisten en el paladar e invitan a tomar otra copa. Un fantástico vino blanco, muy equilibrado y redondo, ideal para disfrutar ahora y en los próximos 10 años. Perfecto para platos de pescado especiados, carnes blancas al horno y quesos semicurados de vaca y oveja. Servir entre 10 y 12ºC en la copa Chardonnay de la serie Veritas de Riedel (6449/05).