
Los hermanos Claude y François de Nicolay dirigen con precisión su domaine familiar, que es sinónimo de excelencia y distinción en biodinámica.
En 1690, los arquitectos creadores del palacio y los jardines de Versailles fueron contratados para construir una casa señorial en Savigny-les-Beaune, hoy catalogada como Monumento Histórico. En 1834, este bellísimo edificio, sus espectaculares jardines y sus viñedos pasaron a formar parte del patrimonio de la familia Nicolay, al ser adquiridos por la condesa Chandon de Briailles. En 1982, la condesa Nadine de Nicolay tomó pleno control del domaine y la bodega. Una de sus hijas, Claude, se contagió de la pasión vitícola de su madre y estudió viticultura y enología en Dijon. Poco después, se unía a la aventura François, hermano pequeño de Claude. Hoy, dirigen conjuntamente la bodega familiar, poniendo una extraordinaria meticulosidad en cada detalle.
Sus 14 hectáreas de viña se encuentran a apenas 4 km de Beaune, repartidas entre varios Villages, Premier Cru y Grand Cru en los pueblos de Pernand-Vergelesses, Aloxe-Corton y Savigny-lès-Beaune. Las trabajan –ayudándose de sus cuatro caballos– con un gran cuidado medioambiental, para preservar la vida de sus suelos y sus cepas. Tras introducir el cultivo ecológico en la década de los 90, empezaron a trabajar en biodinámica en 2005, recibiendo las certificaciones Ecocert y Demeter con la añada 2011.
Tanto la pinot noir como la chardonnay se vinifican según lo que Claude y François llaman “estilo borgoñón neoclásico”: fermentan a temperatura controlada con levaduras autóctonas, sin adición de productos enológicos sintéticos y poco o nada de sulfuroso, según las añadas.
Una de las bodegas referentes de Savigny-lès-Beaune, con una sólida convicción ecológica y biodinámica y amante de las elaboraciones poco intervencionistas y respetuosas con la fruta.