
Un increíble mosaico de parcelas que se ha ido ampliando en los últimos años, incorporando algunos de los Grand Cru y Premier Cru más deseados de la Côte de Nuits.
En 2006, François Pinault –propietario del famoso Château Latour en Pauillac, de Clos de Tart, Domaine des Cabottes y Bouchard Père & Fils, en la Bourgogne, así como de Château Grillet en el Rhône, Champagne Jacquesson, Beaux Frères en Oregon y de Eisele Vineyard en Napa Valley– compró el famoso domaine René Engel. Encargó su dirección a Frédéric Engerer, presidente de Artémis Domaines que en estos 20 años ha puesto toda su energía en conducir el domaine hacia la excelencia. Para ello, ha construido una bodega nueva, ha cambiado la viticultura, la manera de elaborar y criar, y ha incorporado nuevas parcelas.
Los viñedos se extienden por 8,3 hectáreas repartidas por 15 appellations en los pueblos de Vosne-Romanée, Flagey-Echezeaux, Vougeot, Nuits-Saint-Georges, Chambolle-Musigny, Gevrey-Chambertin, Chassagne-Montrachet y Meursault. En Vosne-Romanée, al lado de la bodega, se encuentra Clos d’Eugénie –conocido anteriormente como Clos Frantin–, una parcela de 0,56 hectáreas situada frente a la mítica La Tâche y de la cual se obtiene una producción muy limitada.
Aunque la mayoría de la superficie de Domaine d’Eugénie está plantada con pinot noir, cuenta también con viñedos de chardonnay en Chassagne-Montrachet y en fincas tan célebres como los Grand Cru Montrachet y Bâtard- Montrachet, y el Premier Cru Les Porusots, en Meursault.
En 2006 probaron a vinificar los racimos completamente despalillados. En la siguiente añada, optaron por despalillar tan solo el 50%, hecho que, partir de 2008, se instauró como marca de identidad de la casa, con la que elaboran sus vinos tintos.
En 2009, las fincas situadas en Vosne-Romanée se empezaron a trabajar según los preceptos de la biodinámica y al año siguiente añadieron la parcela de Echezeaux.
Desde 2009, la bodega está situada en los antiguos edificios de Clos Frantin, que tras su restauración, alojan los depósitos de madera donde realizan sus vinificaciones parcela a parcela.
La fermentación se realiza al modo tradicional y con bazuqueos frecuentes. Después, se trasiega el vino flor y se prensa la pasta de hollejos para mezclarlos en la proporción necesaria. La crianza se realiza en barricas de roble francés, donde los vinos de categoría Village se mantienen una media de 12 meses. Por su parte, los vinos procedentes de los viñedos Premier Cru y Grand Cru pasan unos 15 meses en barrica, con diferentes proporciones de barricas nuevas según el viñedo: un 70% nuevas para los Grand Cru, un 50% para los Premier Cru y un 40% para los Village.
A partir de la vendimia 2020, todos sus vinos disponen de la certificación ecológica Ecocert.