
El domaine, fundado por Hervé Bizeul hace más de 25 años, es hoy una referencia imprescindible de los vinos del Mediterráneo.
Domaine du Clos des Fées se sitúa en el pueblo de Vingrau, a pocos kilómetros de Perpignan. Hervé Bizeul –con un largo bagaje como sommelier, periodista y gastrónomo– elaboró su primera añada en 1998 en la bodega de un amigo. Con cada vendimia fue aumentando el número de hectáreas, mientras acondicionaba el garaje de su casa para poder elaborar sus vinos.
Actualmente, dispone de 30 hectáreas de viñedo en un enclave único a los pies de los Pirineos. Allí se cultiva, principalmente, garnacha tinta, peluda, blanca y gris, cariñena, pinot noir, syrah y mourvèdre.
Las viñas –muy viejas– se encuentran en algunas localizaciones singulares de Vingrau, Tautavel, Maury, Bélesta y Calce. Esta diversidad de terroirs únicos es lo que permite a Hervé reflejar la autenticidad de la fruta de cada lugar y ofrecer unos vinos con los que ha conseguido un prestigio que lo sitúa entre los grandes viñadores de Francia. Entre sus magníficas cuvées, destaca La Petite Sibérie, una pura garnacha que es uno de los vinos más deseados del Roussillon.