Raíz
Le Vieux Donjon es una de las bodegas familiares de referencia en Châteauneuf-du-Pape, dirigida actualmente por la tercera generación, los hermanos Claire y François Michel. Sus vinos se encuentran entre los más elegantes, delicados y finos de la denominación.
Sus orígenes se remontan a principios del siglo XX, cuando vendían la uva a otros négociants de la zona. En esa época, la viticultura no era su actividad principal, ya que la familia también se dedicaba a la fabricación de barricas de madera. Unos años más tarde, con la cosecha de 1966, Marcel Michel decidió embotellar el vino de su propiedad. En 1979, su hijo Lucien se casó con Marie-José, ingeniera agrícola, y empezaron a dirigir la bodega. El matrimonio desarrolló y potenció la viticultura y el comercio de sus vinos exportando gran parte de la producción a Estados Unidos.
En 2007, su hija Claire con experiencia adquirida en otras bodegas internacionales, se incorporó a la bodega como responsable de la elaboración de los vinos. Posteriormente, su hijo François, ingeniero agrónomo, se unió en 2012. Con el relevo generacional asegurado, Lucien y Marie-José Michel se jubilaron en 2013 y cedieron la gestión a sus hijos, quienes poco a poco fueron modernizando las instalaciones.
Tienen en propiedad 17,5 hectáreas de viñedo plantadas mayoritariamente con garnacha, syrah, mourvèdre y cinsault, sobre distintos tipos de suelos que van desde los típicos galets –guijarros de cantos rodados– de la región a suelos arcillo-calcáreos y arenosos. Las variedades de uva y suelos confieren al vino una complejidad y una riqueza únicas. También tienen 1 hectárea de viñedo plantada con las variedades blancas clairette y roussanne, situada al pie de una de las mesetas de la denominación en una zona de suelo arcillo-calcáreo, más fresco, especialmente adecuada para la producción de vinos blancos.
Sus viñedos, certificados en viticultura ecológica desde 2024, están situados en algunos de los más bellos emplazamientos de la denominación: Le Pied Long, Cabrières, Le Mourre de Gaud o Bois de Boursan.
La edad media de las cepas es de 50 años, aunque alrededor de un tercio de sus garnachas tienen más de 100 años, y la syrah y la mourvèdre se replantaron hace unos 35 años.
Tan solo elaboran dos vinos –un tinto y un blanco–, ambos dentro de la AOC Châteauneuf-du-Pape. El tinto es un ensamblaje íntegro de las variedades presentes en la propiedad, mayoritariamente garnacha con un porcentaje de syrah, mourvèdre y cinsault. La uva tinta generalmente se despalilla dependiendo de la cosecha, eliminando los raspones más verdes. Todas las variedades se vinifican conjuntamente –a excepción de la mourvèdre– en depósitos cuadrados de hormigón y se crían en foudres de 50 hectolitros entre 12 y 18 meses.
Su vino blanco, que empezaron a elaborar en 1993, es un ensamblaje de clairette y roussanne a partes iguales, vinificado y criado durante 6 meses únicamente en depósitos de acero inoxidable para realzar la frescura y la mineralidad.

















