
La familia Llopart está dedicada en exclusiva a la vitivinicultura desde el siglo XVIII, aunque empezó a cultivar viñedo en 1385 cuando Bernardus Leopardi recibió la concesión de unas viñas situadas en la actual Heretat. Las 26 generaciones que han formado parte de la bodega hasta ahora han trabajado siguiendo el lema Ex vite vita (La vida viene de la cepa).
En el año 1887, después de intensos ensayos, se consiguieron las primeras botellas de espumoso en la masía. Posteriormente, el efecto devastador de la filoxera supuso volver a empezar. Así pues, Jaume Llopart i Jorba y su hijo Josep Llopart Massana mejoraron las nuevas plantaciones de viñedo, apostando por los bajos rendimientos. A mediados de los años 50, Pere Llopart le dio un importante impulso a la bodega, poniendo en valor los vinos espumosos artesanos.
Llopart se encuentra en el municipio de Subirats, entre las montañas del Ordal y el Massís del Garraf, a 4 km de Sant Sadurní d'Anoia. La bodega está rodeada de viñedos propios y coexiste con una masía típica catalana del siglo XIV –de las más antiguas del Penedès– con valiosos elementos arquitectónicos. Situada a 340 metros de altitud, el terreno se caracteriza por diversos desniveles y microclimas, con un suelo formado por plataformas rocosas inclinadas y repletas de fósiles. El mismo desnivel del terreno aumenta la exposición solar de la viña, mientras que la montaña de Montserrat actúa de barrera natural haciendo frente a los vientos del norte.
Llopart cuenta con 95 hectáreas de viña de montaña y 370 hectáreas de bosque.
Desde 2018 forma parte de Corpinnat, una asociación de viticultores y elaboradores que nace en 2018 con la voluntad de distinguir los grandes vinos espumosos del Penedès. Entre otros puntos, su compromiso recoge utilizar exclusivamente uva 100% ecológica recolectada a mano y vinificada íntegramente en la propiedad, la reivindicación de las variedades históricas del territorio y una crianza superior a los 18 meses.