
Es la última incorporación al proyecto del grupo Artevino y se basa en la elaboración de vinos de calidad a partir de viñas viejas de la Rioja Alavesa. Las 79 microparcelas de viña plantada entre 1945 y 1954 alrededor de Laguardia gozan de dos climas opuestos, el atlántico y el mediterráneo, que proporcionan temperaturas suaves y precipitaciones alrededor de los 400 mm/año. Los suelos son arcillo calcáreos y tienen unos rendimientos de 4.000 kg/ha.
La bodega está sepultada casi por completo y está dispuesta para facilitar el tráfico en los diferentes procesos de elaboración. En la planta –en forma de “L”– se encuentra situada la zona de fermentaciones, seguida de la de barricas y, por último la de embotellado y el botellero. En la parte superior de la bodega se encuentra el edificio social, donde la alta gastronomía y la enotienda se unen ante unas magníficas vistas del Valle del Ebro.