Raíz
La familia Mitjavile es amante de “la saveur de l’âge”. A partir de su viñedo icónico, elaboran un único vino, concebido para una gran guarda.
Tertre Roteboeuf, propiedad de la familia Mitjavile, se sitúa en un magnífico emplazamiento, en el municipio de Saint-Laurent-des-Combes, a pocos kilómetros al sureste de Saint-Émilion.
El château, construido en 1730, con la arquitectura característica de una casa de campo del siglo XVIII, se sitúa en una pequeña colina a los pies de la cual se extiende un viñedo de 5,7 hectáreas.
A finales de la década de 1970, François Mitjavile tomó las riendas del Château du Tertre –o Le Tertre, como se conocía la finca que su mujer, Emilie Gilard, había heredado de su padre– y lo rebautizó añadiéndole la palabra Roteboeuf, el nombre del lieu-dit donde se encuentra el viñedo. El término, en francés antiguo, indica la dificultad con la que los bueyes subían el cerro. Posteriormente, en 1994, eliminó la palabra château de sus etiquetas.
En la actualidad, Henri, el menor de sus hijos, es quien se ocupa del viñedo y de las vinificaciones, manteniendo el estilo de elaboración que les caracteriza.
Las parcelas, plantadas con un 85 % de merlot y un 15 % de cabernet franc, de una edad media de 40 años, están dispuestas en forma de anfiteatro en laderas de arcilla y piedra caliza orientadas al sur y al sureste.
Mitjavile, una persona reflexiva y ajena a las modas, concede mucha importancia a la complejidad aromática y la sensualidad de la textura. Intenta vendimiar lo más tarde posible, buscando lo que él denomina “la degradación suntuosa de los taninos”. Sus vinos tienen fama de aunar voluptuosidad y sedosidad, sin resultar pesados.






