
La familia Drouhin es uno de los grandes nombres de la Bourgogne. Encarna más de un siglo de dedicación y tradición en torno al vino.
La familia Drouhin es uno de los grandes nombres de la Bourgogne. Encarna más de un siglo de dedicación y tradición en torno al vino.
Auténtica embajadora de la pinot noir, la chardonnay y de la región, Joseph Drouhin ha evolucionado de négociant a elaboradora de referencia desde que su fundador, Joseph Drouhin, se estableciera en Beaune en 1880. Su legado patrimonial se consolidó con Maurice, el hijo de Joseph, quien adquirió parcelas icónicas como Clos de Vougeot y alcanzó su proyección mundial bajo la batuta de Robert Drouhin, su nieto. En la actualidad, la gestión recae sobre la cuarta generación –Frédéric, Laurent, Philippe y Véronique–, quienes ya han dado la bienvenida a la quinta, asegurando así la continuidad de una dinastía vinícola ejemplar.
Han construido un legado único que une tradición e innovación con algunos de los terroirs más prestigiosos de la Bourgogne. Su vasto patrimonio vitícola abarca más de 100 hectáreas que se extienden desde Chablis hasta el Mâconnais, con presencia en más de 60 appellations, incluyendo 14 Grands Crus y 20 Premiers Crus, además de contar con viticultores de confianza. Entre sus joyas destacan las 13 hectáreas del Beaune 1er Cru Clos des Mouches y Drouhin-Vaudon en Chablis, que agrupa 39 hectáreas. A esta impresionante extensión se sumaron, en 2024, otras 20 hectáreas ubicadas en Saint-Romain y Saint-Véron.
Comprometidos con la sostenibilidad, llevan más de tres décadas practicando la agricultura ecológica y en sus viñas en propiedad ostentan la certificación biodinámica desde 1996, lo que garantiza vinos de una finura y elegancia inconfundibles. Esta visión de excelencia y vanguardia trascendió fronteras gracias a la intuición de Robert Drouhin, quien hace más de 35 años apostó por Estados Unidos fundando Domaine Drouhin en Oregon, un proyecto que se vio ampliado en 2013 con la creación de Roserock en Valley Willamette.